La esencia del blog

Como lo señalaba en escribir es terapéutico, los que en el pasado fueran nombrados como diarios personales, han transmutado a ser los actuales blogs. Es por ello que mi blog, conforme transcurren los días, se transforma en algo similar a un diario personal.

Fue por tal motivo que me dispuse a investigar sobre los weblogs, pues suelo discurrir en pos de esclarecer algunas de las innúmeras incertidumbres que asechan mi existencia habitualmente. Y en ese merodear continuo di con la información. Supe que la palabra weblog deriva de la unión de otras dos: web y log (que significa diario en ingles). No obstante, en español, los weblogs son denominados como bitácoras: nombre que hace referencia a los cuadernos de bitácora, que eran utilizados en las embarcaciones para narrar el desarrollo de sus travesías. Cuadernos que, antiguamente, cuando las naves carecían de puente de mando cubierto, solían alojarse en la bitácora del barco, para preservarlos de las inclemencias del tiempo.

Según Wikipedia, el término bitácora “se utiliza preferentemente cuando el autor escribe sobre su vida propia como si fuese un diario, pero publicado en la web”. Luego de leer el fragmento de la enciclopedia libre puse en duda que “weblog oficial del escritor” fuera la consigna más adecuada para mi espacio. Quizá “bitácora oficial del escritor” fuera lo más aproximado a la realidad. Pero como lo mencionaba en una entrada preliminar, eso de “weblog oficial del escritor” no es más que una frase de enganche. La verdad de la existencia de cualquier cosa se halla en su esencia. Por ende, sólo a través de la lectura de las entradas de un blog puede captarse algo, por mínimo que sea, de su naturaleza.