Escritor: cuarto trabajo más feliz del mundo


Un estudio realizado por la Organización Nacional de Investigación de la Universidad de Chicago, publicado por la revista Forbes, alega que después de los sacerdotes, los bomberos y los fisioterapeutas, los escritores realizan uno de los trabajos más felices del mundo, ocupando el cuarto lugar de una lista de diez. A los escritores les seguirían los instructores de educación especial, maestros, artistas, psicólogos, agentes financieros e ingenieros de operaciones.

Según el estudio de la Universidad de Chicago, el ochenta por ciento de estas personas aseveran sentirse «muy satisfechos» con sus empleos, porque de uno u otro modo, en su generalidad implican el servicio a los demás, aunque obtengan escasas remuneraciones. 

No obstante, Forbes recogió en su publicación una encuesta transmitida por la cadena CNBC, la cual apunta hacia los diez trabajos más odiados, entre los que se encuentran: director de tecnología de la información, director de ventanas y marketing, productor y manager de artistas, desarrollador web, técnico especialista, técnico en electrónica, secretario jurídico, analista de soporte técnico, maquinista y gerente de marketing.

En lo personal me produce una felicidad inconmensurable escribir, crear, descubrirme a través de la escritura. Siento que cuando escribo me brindo a los demás, cumplo mi misión. Aunque por el momento no obtenga ningún tipo de remuneración a cambio de mi trabajo de escritor, lo realizo con el mismo amor, pasión, dedicación, que si obtuviera con ello miles de dólares. Como todo escritor novel, mi sueño primero es publicar mi primer libro, pero hasta tanto se desencadenan los acontecimientos, escribo. Y escribo para vivir, porque cuando escribo, vivo: recorro paisajes; siento aromas, calor, frío, amor, bronca, pasión; conozco personas, palabras, modos de hablar, maneras de pensar; me perfecciono, enseño, aprendo, evoluciono como ser humano, recorro  el mundo, y todo sin salirme de mi silla.

Sin embargo, el trabajo más feliz del mundo es aquel que te hace feliz a ti, cualquiera sea ese empleo, aunque se halle en el puesto de los más felices o los más odiados del mundo, o del mismísimo universo. Si a ti te hace feliz ese trabajo, cualquier estudio o encuesta de  cualquier universidad son totalmente triviales.

Si te hace feliz, hazlo. Si no es así, cambia. Porque el único trabajo improductivo es aquel que no produce felicidad.