«¿Cuál es el primer deber
del hombre?
La respuesta es
muy breve:
ser uno mismo».

Henrik Johan Ibsen

Lo que escribo

Mi blog lleva actualizado apenas poco más de un mes, en el que he escrito varias entradas, con un promedio de publicación de día por medio. Por dicho motivo, aun las personas que me visitan no poseen una pauta clara respecto a lo que escribo o lo que publico. Es por ello que decidí redactar una entrada en pos de aclarar las dudas al respecto.

Como muchos otros escritores, los géneros en los que incursiono son amplios: poesía, subgéneros de la poesía, aforismo, cuento, relato, entre otros. Por épocas me avoco a unos, por períodos de tiempo me oriento hacia otros. Por lo general, cuando escribo poesía no escribo cuento, aforismo, etc. Y viceversa.

Pero no es para plasmar mis dotes literarias que creé una página que me dé presencia en internet. No escribo entradas de blogs de igual modo que escribo la obra que quiero publicar. Trato de preservar, en la medida de lo posible, todas las formas, pero existe una discrepancia fundamental entre un blog y una obra literaria, que no debe confundirse: el blog es como la tira televisiva que sale al aire todos los días de la semana, donde raramente existe el tiempo suficiente para corregir lo necesario cada una de las entradas. La obra literaria de un autor es como una película de cine, donde el literato posee un tiempo indefinido para trabajar los textos hasta depurarlos en su totalidad; donde el tiempo permite modelar la escritura como si de arcilla se tratase, para quitar los excedentes y que permanezca la sustancia.

Lo que escribo en mi página, como lo mencionaba en «La esencia del blog», se parece a un diario de vida, donde más que escribir, hablo basado en mi experiencia personal, o sobre aquello que me ha impresionado, conmovido o dejado reflexivo. En cambio, lo que escribo en las obras que anhelo publicar nace de la inspiración divina, de momentos de una profunda conexión conmigo mismo y con la esencia infinita del universo: porque sólo en esos momentos lo que escribo puede transformarse en algo trascendente…