Reflexión de reflexiones


Reflexión Nº 30

La última reflexión del año será una verdadera reflexión sobre la reflexión (REFLEXIÓN Nº 7) o tal vez una reflexión sobre la irreflexión (REFLEXIÓN Nº 17) que naufrague entre otras veintinueve irreflexiones. Cualquiera sea el caso, ésta reflexión de reflexiones (REFLEXIÓN Nº 30) integrará todos los títulos de diciembre: el mes de las reflexiones en el blog de Jorge Aussel

Sé que muchos de los que aun ignoran que escribir es un trabajo (REFLEXIÓN Nº 4) obviarán la lectura de las palabras (REFLEXIÓN Nº 24) que la integren, porque el miedo a leer (REFLEXIÓN Nº 25) con frecuencia es mucho más fuerte que las ganas de enterarse, de saber o de aprender. 

Pero aun así escribiré la última reflexión del mes, porque tengo un compromiso apalabrado con mis lectores, que a menudo tuvieron que usar su pensamiento lateral (REFLEXIÓN Nº 2) para comprender lo que en verdad quieren decir, o mejor dicho  dicen cada una de las reflexiones que escribí.  


Recuerda siempre que:

  • Luchar con un impulso que nos motive o un motivo que nos impulse (REFLEXIÓN Nº 29) es nuestra primera elección de una extensa toma de decisiones. Si luchamos con un impulso que nos motive, es decir, con la espada del fanatismo, no podremos llegar demasiado lejos, pues seremos nuestro propio obstáculo. Pero si luchamos con un motivo que nos impulse, es decir, un sueño, arribaremos a dimensiones insondables desplegando nuestras alas y volando hacia la realización de lo que anhelamos.
  • No estamos solos (REFLEXIÓN Nº 21); Dios, La Energía Del Universo, el Todopoderoso o como queramos llamarle, está con nosotros, cualquiera sea nuestra creencia de su existencia. Pero jamás nos confiemos totalmente en la magia divina (REFLEXIÓN Nº 9), pues ella sólo se manifestará si nos esforzamos por cumplir nuestros sueños. 
  • Debes tener un sueño que no te deje dormir (REFLEXIÓN Nº 15). En mi caso, aunque dar el primer paso (REFLEXIÓN Nº 20) no fue tarea sencilla, el sueño de publicar mi primer libro me hizo superar el miedo a la exposición (REFLEXIÓN Nº 19), del mismo modo que cada uno de tus sueños te hará superar otros temores, traumas, impedimentos y todos los tormentos ilusorios que te asechan desde tu mente.  
  • La muerte no es la muerte (REFLEXIÓN Nº 14) sino el comienzo de una nueva vida, y aun así debes vivirla como si fuese la única, la última, pues será irrepetible. No obstante, es tan cierto que la vida pasa (REFLEXIÓN Nº 18) ahora, como que la vida pasa rápido. Es por ello que debes despertar a la conciencia (REFLEXIÓN Nº 16) antes de partir de éste mundo sin saber quién eres (REFLEXIÓN Nº 1), porque cuando lo reveles, sabrás a un mismo tiempo que a pesar de todas tus virtudes o defectos, tú eres genial (REFLEXIÓN Nº 3)
  • Tú eres libre (REFLEXIÓN Nº 9) de las decisiones que tomas, pero también de las que no tomas, que son a su vez decisiones tomadas. Siempre el ser, la verdad y la humildad (REFLEXIÓN Nº 26) emergerán de las profundidades cuando transites el camino correcto. 
  • En ocasiones, por no hacerle caso a la intuición (REFLEXIÓN Nº 22) erramos el camino, pues olvidamos que aprender a escuchar (REFLEXIÓN Nº 13) a nuestro corazón es tan importante como escuchar a los demás o aprender a callar. Y cuando nos equivocamos, sernos sinceros (REFLEXIÓN Nº 28) es la mejor opción para retomar el sendero que nos conduzca hacia la concreción de nuestra misión.
  • Ser grande, mucho más que ser adulto (REFLEXIÓN Nº 6) , es la llave que tiene el ser humano para emprender la nueva revolución (REFLEXIÓN Nº 12)la de la conciencia, la que acaece en estos tiempos como un desconocido paradigma, por no ser sangrienta, sino totalmente pacífica y pacifista. 


Para concluir, mencionar que haber transitado juntos la Navidad: un negocio rentable (REFLEXIÓN Nº 23), pero Navidad al fin, a través de este humilde espacio personal que inicié en el mes de septiembre de dos mil once, y estar compartiendo estas vísperas de Año Nuevo, me complace enormemente. Deseo más que nunca, por sobre todo lo que nos depare el nuevo año, que nos presente infinitas oportunidades de crecimiento, a todo nivel. El dos mil doce puede ser el mejor año de nuestras vidas; si nosotros lo queremos, puede ser el mejor. 

¡Hasta el año que viene!