«¿Cuál es el primer deber
del hombre?
La respuesta es
muy breve:
ser uno mismo».

Henrik Johan Ibsen

Tú eres genial

Reflexión Nº 3

No existe una razón para que ocultes tu genialidad. Tú eres genial, ¿lo sabes?

Todos, a excepción de algunos necios, nos hemos dado cuenta de que tú eres un ser especial. Que arribaras al planeta no ha sido un hecho casual, como nada en la vida lo es. Quizá no lo recuerdes, mas antes de tu concepción, se reunió el Consejo Cósmico Espacial a debatir cuál sería la misión que te encomendarían previo a nacer en nuestro sistema planetario. Lo hicieron por todos los que estamos aquí, mas en ese instante se congregaron exclusivamente por ti.

El Consejo Cósmico Espacial, consciente de que una vez crecido renegarías de la misión que tú mismo habías escogido para desempeñar, me encargó recordártelo. Y para cuando lo olvidara, te enviaron a ti para perpetuármelo. Al mismo tiempo han solicitado que les recordases a tus amigos cuán geniales eran por aquella triste tarde que te han hecho sonreír. Expresaron que debías saber que aquello fue extraordinariamente genial.

Tan ilimitada es tu genialidad, que a veces puedes llegar a creer que no eres genial. Pero como la contradicción hace genial a la poesía, de igual forma hace geniales a seres como tú. A veces, puedes encontrarte confundido, pues muchos seres geniales te han dicho que la genialidad se mide por el coeficiente intelectual, y han intentado hacerte creer que tú no eras tan genial como eres, porque las normativas establecidas así lo señalan, o que la genialidad se mide según el desarrollo de tu inteligencia. Estos seres, no menos geniales que tú (aunque un tanto olvidadizos), ignoran que tu genialidad proviene del milagro de la vida. Cuando marchas por los senderos, las flores marchitas resucitan a tu paso, aunque a tus espaldas; es por eso que nunca te has percatado de ello, pues las flores son demasiado tímidas para abrir su corazón ante la mirada ajena. Ahora que lo pienso... las flores se parecen a ti, porque aun cuando no permanezcan en constante apertura, son realmente geniales.

Nunca creas cuando alguien exprese lo contrario sobre tu genial genialidad. Da por descartado que ese alguien, ha olvidado su propia genialidad. Si puedes recuérdaselo y sigue adelante, porque tú, que eres genial, fuiste encomendado con una misión trascendental, no menos genial que tú, que debes cumplir. Yo creo en ti, porque si dejase de creer en ti, dejaría de creer en mí. Nadie sabe qué cosas podrían suceder si dejases de luchar. Pero sé que no lo harás, no te rendirás, seguirás luchando como lucha todo elegido, porque tú eres un elegido, porque tú eres genial.

No existe una razón para que ocultes tu genialidad. Tú eres genial, lo sabes…