Tú eres libre

Reflexión Nº 9

Ya te he dicho que tú eres genial, ahora también debes saber (o recordar) que tú eres libre, por muchas cláusulas que te priven ilusoriamente de la libertad, por muchos barrotes de acero que persigan la censura de tus ideas o la condena perpetua de tu ser, lo que tú eres nunca podrá ser encarcelado. Estás condenado a ser libre, es una sin cadena perpetua de la que gozarás por los siglos de los siglos. 

Tú eres libre, porque antes que nada, tú eres. Si te dejases esclavizar, también serías libre de tomar esa decisión. Tienes que saber que ser libre requiere de valor.  Si te dejases pisotear, serías libre de permitirlo. No tienes que olvidar que ser libre requiere de mucho valor... Si no pudieses detener a los verdugos de tu libertad, ellos podrían encerrar tu cuerpo o hasta podrían matarlo, pero nunca olvides que existe algo dentro de ti que no puede ser encarcelado, que no puede ser muerto: tú, tu verdadero ser, lo único que tú eres realmente, más allá de ser genial o ser libre o ser tu propio maestro. 

Escápate de las jaulas, abole los dogmas, muéstrales que contigo no podrán, muéstratelo, demuéstratelo, usa tu imaginación, vuela. Ya sabes que tu cuerpo puede ser enclaustrado, sabes que puede ser atado de pies, de manos, pero nunca podrán contigo; sabes que nunca podrán. Jamás permitas que asesinen tu imaginación, que te hagan imaginar o pensar lo que quieran que pienses o imagines, si no es lo que tú verdaderamente quieres pensar o imaginar. 

Rompe las reglas que no tienen sentido. Rebélate si es necesario. No permitas que subyuguen tu modo de percibir la vida o que maten tu esencia divina. No te robotices, pues serás manejado a control remoto. Sé consciente de tu libertad, porque tú eres libre. Y si llegases a ser una oveja más del rebaño, será tu decisión, nada más que tu decisión. Y no olvides que las únicas ovejas descarriadas son aquellas que siguen a la masa, enceguecidas. Sé el pastor de tu vida. 

Todas las decisiones, todas las elecciones, tú las has escogido para vivirlas en esta vida, para evolucionar. Tú eres libre, aunque a veces lo olvides. Cuando la libertad pese en tus hombros, por saberte responsable de todo lo que sucede en tu vida, está dispuesto a reconocerlo, está preparado para aceptarlo, está comprometido a hacerte cargo de tu causa. Desiste de andar echando culpas a todo o a todos, cuando las culpas no existen, sino las responsabilidades. Y antes que nada, durante, después de todo, siempre, tú eres responsable de todo lo que ha sucedido, sucede y sucederá en el transcurso de tu vida, porque tú eres libre, tú creas tu realidad, así como creas tus sueños. 

Por eso, sueña. Sueña, porque tus sueños son la manifestación pura de tu libertad. Tú eres libre de soñar lo que tú más quieras, y tú eres libre de alcanzarlo tanto como de soñarlo. Puedes soñar lo que desees, sin límites de espacio ni términos de tiempo, porque tú eres libre como todas las criaturas del universo. Por eso, deja libre a los demás. 

Sé tú mismo, piénsate libre, siéntete libre y serás libre.