Cuando nos obligan a leer


La lectura debe ser una de las formas de la felicidad, y no se puede obligar a nadie a ser feliz. (J.L.B.) 

Lamentablemente las instituciones educativas son las principales promotoras de la lectura obligada: un desquicio tan irracional como pretender que el sol no alumbre o que las aves no desplieguen sus alas para volar  en el firmamento o que el sistema solar gire alrededor de nuestro planeta. 

La lectura obligada es proporcional al extravío del placer por la misma. Cuando nos obligan a leer nos privan de nuestro derecho a elegir, a disponer de la inversión de nuestro tiempo en aquello que realmente nos interesa; nos privan de lo más preciado que puede gozar un ser humano: la libertad.

Por horror, al niño o al adolescente no sólo se le intenta imponer en vano el hábito de la lectura, sino que se le obliga a leer lo que el adulto cree pertinente. Entonces se opta por la senda de doblegar las voluntades de las criaturas en pos de brindarles una supuesta educación que en realidad se asemeja mucho más a una burda domesticación. 

Si la etimología de la palabra educación proviene del latín «sacar, extraer», ¿por qué las instituciones educativas procuran constantemente imponer el conocimiento, sin la menor intención de sacar o extraer lo que se halla en el alma humana? ¿Será que las instituciones educativas en realidad no nos preparan para ser seres libres, autónomos, sino entes sumisos que se sometan buenamente a autoridades gravámenes, en pos de aniquilar nuestro deseo de rebelarnos a lo que creemos que no tiene sentido? ¿Será que quieren que leamos solamente lo que les conviene que sepamos, privándonos de verdades ocultas en las páginas de los libros que nunca nos darían a leer o será que las personas que imparten la educación también son víctimas de un sistema que no les enseñó otra cosa que a obligar? Será que imponer es más fácil que enseñar. Será…

¿Tú que crees al respecto?

16 comentarios

  1. Puff de acuerdo totalmente, amooo leeer, pero recuerdo sobre todo en la prepa, las lecturas obligadas de esos clásicos que me causaban somnolencia terrible y lo peor, no es que sean malos (por algo son clásicos) es que vienen en un español difícil, pesado, y te los dejan de una semana para otra, así no se puede. Un beso

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    1. Yo creo que a veces en las instituciones educativas se dan libros que uno todavía no está preparado para leer. Creo que cada libro tiene su momento en la vida del ser humano y no se debe obligar a nadie a leer nada.

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  2. Holaaaaaaa... creo que a todos los que nos gusta escribir, nos apasiona leer, recuerdo pasar parte de mi niñez, en la biblioteca de mi barrio, leyendo los maravillosos cuentos que todos hemos escuchado.
    Y toda la razón... no estoy de acuerdo con obligar, y yo que soy mamá, a veces lo hago con mi hijo de 10 años, que también le gusta escribir, merezco un jalón de orejas, lo bueno que en el colegio les inculcan la lectura, lo único malo, como dices, es que la "obligación" hace que pierdan el interés.
    Preciosa entrada Jorge.
    Un abrazote para lo hermanos argentinos.

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    1. Estoy en total acuerdo con que se inculque el hábito de la lectura a todo niño, pero en total desacuerdo con que se le imponga. Imponer el hábito de la lectura puede ser tan o más contraproducente que rehusarse a fomentarlo, pues ambas acciones distan de la educación. Si a los niños se le mostrasen y demostrasen las bondades de la lectura de formas creativas y recreativas, estoy seguro que al ser adultos amarían los libros, porque el saber hace a los seres libres y la ignorancia los esclaviza.

      Un abrazo, Nuria.

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  3. Es por ello que es mejor elegir libros que traten temas en un lenguaje, de acuerdo a los intereses, la edad y contexto social de cada ser humano.

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    1. De lo contrario lo único que se puede conseguir es que el niño tenga aversión por la literatura. Como bien decís, se debe escoger para dar a leer un libro acorde a varios factores que deberían ser tenidos en cuenta si no se quiere fracasar en el intento por inculcar el hábito de la lectura.

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  4. Nada debe ser impuesto y todo debe ser bien propuesto. Voluntariamente inducido, poco a poco, despertaremos la motivación y el interes por algo que podía estar, en un pricipio, oculto...desviado de un camino que, seguro, era el nuestro.
    Muy buena entrada, Jorge.
    Un abrazo.

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    1. Yo era de las personas que detestaba la lectura. Ahora los libros son mis mejores amigos y realmente siento un placer enorme cuando leo, porque siempre me gustó aprender y hasta del libro más irrelevante de la historia se puede adquirir algún conocimiento valioso. Lo menciono porque creo que existen ciertas virtudes ocultas en el ser humano, como bien lo decís en tus propias palabras, que deben ser descubiertas antes de tratar de ser conquistadas. Y ante todo, no se debe obligar a nadie a nada y menos a aprender.

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  5. Anónimo2.3.12

    A mi siempre me gustado leer, pero cosa que odio es que me obliguen a leer algo que no me gusta o que no quiero leer. Me aburre demasiado, y pienso que es una de las peores cosas que debe existir. Leer debe ser un pasatiempo, una pasión no una obligación algo a lo que se le pone una calificación porque ese es el resultado cuando lees algo obligado que te den puntos

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    1. Creo que quienes intentan imponer el hábito de la lectura o lo que se debe leer son profundamente ignorantes. No sé para qué le sirven tantos libros si no han aprendido a educar a un ser humano y, en cambio, pretenden domesticarlo como a un animal.

      Leer algo que no nos atraiga no tiene ningún sentido. Pueden existir varios factores para que un libro no nos guste y entre ellos puede ser que no estemos preparados para hacerlo, que se demasiado malo, que diste demasiado de nuestra forma de ser, etcétera.

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  6. Creio que deva haver uma certa forma de incentivo à leitura, especialmente de livros em tempos em que a net tem tomado o tempo, sobretudo, da meninada. Mas, os educadores devem descobrir um jeito de despertar o interesse pela leitura - pela aprendizagem. Santo Agostinho dizia em "Confissões" que apanhava muito para aprender. E que aprender mesmo só se aprende com curiosidade, ou seja, com interesse pelo que se faz. Finalmente, creio que é desde casa que o interesse pela leitura vem, afinal sabemos que somos "bichos imitadores".

    Excelente texto.
    Abraços do Brasil,
    Richard

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    1. Gracias por tu comentario, Richard. Tuve que hacer un esfuerzo para tratar de entenderte, pues nunca nadie me había comentado en portugués. Sin embargo las similitudes en nuestros idiomas hizo posible que captara la esencia del mensaje.

      Cuando niño detestaba leer; sin embargo en mi casa había una gran biblioteca llena de libros y siempre solía ver a mi padre leyendo alguno, que luego comentaba conmigo. Por ese entonces yo no quería saber nada con los libros, pero me encantaban las cosas que mi padre me contaba o incluso cuando me leía sus propios escritos. Pasó el tiempo y, entrada la adolescencia, comencé a leer algunas novelas y pronto quise seguir descubriendo el mundo de la literatura hasta que descubrí algo que nunca habría imaginado: que amaba escribir y quería ser escritor.

      Como siempre dijo mi padre (ya que lo mencioné), la educación empieza por la casa de uno.

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  7. Juan4.3.12

    Hola Jorge:

    Yo creo que como hábito la lectura no es mala. Entiéndase hábito como aquello que hago de forma constante para ir adquiriendo una cierta práctica en el tiempo. Es decir, mientras más leo, menos me va a costar la próxima vez.

    El problema se genera cuando ese hábito se hace de forma obligada y sin entusiasmo, sumado a que te obligan qué leer. Por ahí una fórmula sería que el estudiante eligiera qué leer y de esa manera lo disfrutara y aprendiera a la vez. Claramente si lo impones, lo más seguro es que logres el efecto contrario, que el alumno no quiera leer porque le resulta aburrido o poco atractivo.

    Muy buena la entrada.

    Un abrazo,

    Juan.

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    1. Estoy convencido que si al estudiante se le hiciera parte del hábito que se le intenta inculcar, sería mucho más sencilla la tarea. Y una de las formas de hacerlo parte sería dándole a elegir entre un abanico más o menos extenso de posibilidades, para que sienta que puede elegir lo que va a leer, que no está siendo doblegado a través de la obligación.

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  8. Anónimo7.3.12

    Estoy de acuerdo en que nada debe ser impuesto; sin embargo, en mi experiencia como docente de Literarua, en ocasiones lograr que los alumnos se acerquen a los libros es verdaderamente un reto, así que si en principio sugerir o "imponer" una lectura en la clase es funcional, en el sentido de que la mayoría lo hace, lo considero válido. Por otra parte, creo que las lecturas "impuestas", deben ser entretenidas, interesantes, justo a la medida de su edad, para que se sientan identificados, así posteriormente ellos por cuenta propia decidan acercarse a textos más complicados. Por ejemplo, novelas de José Emilio Pacheco, José Agustín, García Márquez, Cortázar, etc.

    Buen día.



    Saludos.

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    1. La que retratas, como opción impuesta de lectura, me parece la menos nefasta. No obstante, creo que no debería imponerse la lectura, sino inculcarse desde una perspectiva práctica, haciéndole notar al alumno lo mucho que puede servirle en su vida cotidiana, lo que mejoraría su ortografía, su velocidad de lectura, etc. para que el día de mañana pueda elegir lo que quiera leer y descartar lo que no le interese.

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