El supuesto narcisismo de los escritores

Muchos conceptúan que la necesidad de tener cada vez más lectores, inherente a una gran cantidad de escritores, por no decir a todos, se debe puntualmente a una patología narcisista, a una sensación de vacío, de soledad, que tal vez se remonta a la infancia o a problemas no resueltos en la adolescencia o a una exuberancia de extraños desórdenes mentales que los atormentan o vaya a saber alguien a qué diablos. 

Bien. Debo admitir que tal vez exageré un poco lo antes dicho para proporcionar superior énfasis al tema que nos concierne… pero no tanto. Tengan en cuenta que, como escritor, tal vez, quizá, probablemente, en una de esas… pudiera sufrir en carne propia todos o alguno o algunos de todos esos insólitos desórdenes psicológicos que alega alguna gente, con los cuales nos apuntan como si de tiro al blanco se tratase. 

Si fuese cierto lo que dicen, los psicólogos también sufrirían de estos desórdenes de la personalidad, por anhelar tener cada vez más pacientes, a quienes muchas veces retienen por años, sin resolverles ni un pequeño problema, solo para extraerles más dinero del bolsillo; o tal vez los comerciantes, que desean tener cada vez más clientes a quienes venderles sus productos; o quizá los médicos, que si no tuviesen enfermos o accidentados tampoco tendrían trabajo ni ingresos. Y podría continuar con un sinnúmero de personas con distintas carreras, tareas, oficios, estudios, profesiones. 

Si todo lo que vemos en los otros es un reflejo de lo que se halla en nosotros, quienes especulan con esas rebuscadas teorías sufrirían de las mismas singulares patologías que proyectan en los supuestos afectados (en este caso nosotros, los escritores), para no hacerse cargo de sus propios trastornos. 

Pero sólo es una posibilidad, una probabilidad entre millones, puesto que también podría suceder que por mencionar lo expuesto con antelación, por criticar de algún modo a quienes opinan lo que para mí no son más que una sarta de tonterías, realmente padezca de todo lo que dicen o más bien, de todo lo que piensan. O tal vez no…