Abandonar el blog por otras redes sociales: una pésima idea

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Hace tiempo escribí una entrada sobre la relación de los blogs con las redes sociales donde, en resumidos términos, me referí a cómo ambas plataformas se potencian mutuamente.

Aunque continúo sosteniendo lo expuesto por aquel entonces, es una realidad que los bloggers no podemos mantener más de dos o tres redes sociales por día, dedicándole el tiempo que cada una se merece para evolucionar y convertirse en una fuente inagotable de asiduos lectores, a menos que consumamos todas las horas de nuestro día frente al ordenador, restándole importancia a nuestro blog.

Como dice el refrán: “El que mucho abarca, poco aprieta”.

Podemos comparar la cantidad de redes sociales existentes con un gran banquete, repleto de suculentas delicias, donde nos vemos tentados a comernos todo, pero sabemos que si lo hacemos dañaremos nuestro organismo, al punto de llegar a devolver todos los alimentos ingeridos.

Con las redes sociales sucede algo similar: nos gustaría estar presentes en cada una de ellas, pero sabemos que si lo hacemos no podremos actualizarlas todas en iguales proporciones. Como es de sospecharse, concluiremos saturados, abandonándolas a su suerte.

El blog debe ser nuestra prioridad

No debemos perder de vista que, aunque desde hace años mucho se ha especulado con la posible extinción de los blogs, al día de la fecha, siete de abril de dos mil doce, continúan creándose, actualizándose, propagándose y generando muchos de los contenidos que luego se exhiben y se comparten en las redes sociales de todo el mundo. Y, algunos, con una antigüedad de alrededor o más de una década, cuando las redes sociales se hicieron populares hace apenas o menos de un lustro.

En el mundo virtual, el blog siempre debe ser nuestra prioridad, nuestro norte, porque es nuestra base de operaciones: donde se genera gran parte del contenido que luego compartiremos a través de nuestras redes sociales, el cual a su vez generará conversaciones, adeptos, controversias; donde se condensa toda la información que concierne a nuestra persona o a nuestra empresa; donde, con una meta clara, con esfuerzo, tenacidad, constancia... tenemos grandes posibilidades de ganar autoridad en la red, siendo leídos, escuchados y hasta respetados y apreciados y tomados en cuenta por la labor que llevamos a cabo; donde consolidamos nuestros conocimientos ante el mundo, sobre distintos campos, para que el usuario posea una visión más amplia, más clara, más definida, de los fines que perseguimos, si es que los tenemos.

En mi caso, como muchos saben, persigo el objetivo de darme a conocer como escritor, además de afianzarme en el oficio, lo que, claramente, no será tarea sencilla ni de unos pocos días, sino de años de lucha, de continuo compromiso.

Tener metas claras

Para no extraviarnos en el camino, ni ser deslumbrados por las luces de neón de las novedades que aparecen a cada rato, debemos tener metas claras. Sin dudas, algunas redes sociales con el tiempo desaparecerán o caerán en desuso, como lo hizo el popular Fotolog en su momento, del que ya nadie habla y muchos recuerdan como algo cercano, demasiado lejano. 

Pero de algo estoy más que seguro: tendremos blogs por muchos años más y, cuando muchas de las redes sociales que ahora están de moda sucumban al ineludible paso del tiempo, quienes hayan desistido a la pésima idea de abandonar el blog por otras redes sociales, sólo tendrán que cambiar los respectivos íconos y botones de las antiguas redes, para integrar los de las nuevas en las que se encuentren, sin moverse de sus sitios.