En el día del cumpleaños de mi hermana

En el día del cumpleaños de mi hermana no podía hacer menos que dedicarle una entrada en mi blog...


Hoy es el cumpleaños número 21 de la señorita Luisina Aussel, alias mi hermana, Tuti (es una larga historia), cachetes, etc.

Hace exactamente veintiún años yo apenas tenía dos y estaba viviendo temporalmente en la casa de mis primos, en la ciudad de Dolores, provincia de Buenos Aires, cuando me anunciaron que había venido al mundo mi hermana y me dieron un mono color marrón oscuro que sujetaba una caja de seis crayones Jovi en la mano izquierda, mezcla de peluche y plástico, alegando que era un regalo de mi hermana recién nacida (todo esto me lo acuerdo como si estuviese sucediendo ahora mismo, no me lo contaron).

Dicen que los niños suelen ponerse celosos cuando esperan a un hermanito, pero no fue mi caso. Yo la esperaba con expectativa. Quizá era consciente de que volvería a la Tierra y a mi vida uno de los seres que más amo en éste mundo.  

Desde niño creí que nosotros elegimos a nuestros padres y hermanos. Probablemente, por haber nacido más tarde, mi hermana nos haya elegido a mi padre, a mi madre y a mí, pero no me cabe ninguna duda de que yo también la hubiese elegido si otra hubiese sido la historia. Y aunque a veces tengamos nuestras diferencias, como dice la canción, el amor es más fuerte

Tuti:

Sé que hubieses preferido que te llamara por tu nombre de pila, al menos públicamente, pero para mí siempre vas a ser Tuti y sería antinatural llamarte de otra forma.  

Espero que tengas un hermoso cumpleaños junto a la gente que querés, como deseo que nuestras diferencias nos unan para aprender el uno del otro y que nunca nos dividan, porque siempre vas a ser mi hermana y yo tu hermano, aunque volvamos a enojarnos otras millones de veces y volvamos a hermanarnos antes de que termine el día. 

Quiero que sepas que si vos no hubieses nacido mi vida no hubiese sido ni sería la misma, porque juntos pasamos momentos inolvidables: cuando jugábamos en casa o en la calle con nuestro grupo de amigos, cuando hacíamos las guerras de agua que siempre terminaban con un grito del vecino al que le había caído una bombucha, cuando íbamos juntos a la colonia o a la escuela, cuando mirábamos los programas de Cris Morena o tenías que soportar ver Dragon Ball cada día de tu vida... Esas son sólo algunas de las cosas más simples, más maravillosas y hermosas que guardo en mi ser. 

Siempre lucha por tus sueños y nunca te olvides que muchos días soñamos alguna que otra locura juntos. Si algún día te sentís desamparada, sola, triste o extraviada, acordate de todas esas cosas que sé que también llevas en tu corazón y seguí para adelante, a pesar de todo. 

Feliz cumpleaños, Tuti. Te deseo lo mejor del mundo y más también, porque te amo y porque te lo merecés.