La nada (soneto)

El soneto «La nada» lo escribí en el año 2010. Probablemente todos nos sentimos de ese modo alguna vez...


Estar, pero no estar: como errabundo.
Sentirse transparente e invisible,
ponerse una coraza de invencible
y salir a enfrentarse con el mundo.

Estar, pero ese estar meditabundo.
Sentir que afuera todo es insensible,
pensar que el bienestar inaccesible
no puede fecundar suelo infecundo.

Estar, pero ese estar como iracundo
mostrando desde afuera lo apacible
y por dentro sentirse moribundo…

Estar, pero ese estar incomprensible
rondando como un ente vagabundo.
Sentir que todo es nada indiscutible.



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9 comentarios

  1. Transmite mucho!!! aveces me siento así ( bueno casi todo el tiempo) saludos

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  2. El soneto, tan dificilito que dicen que es y solamente los muy arriesgados incursionan. El soneto, que de difícil no tiene nada, es una estructura más para alguien que sabe lo que quiere decir.

    Lo difícil, creo yo, es escribirlo con un lenguaje actual, hijo de este siglo y no del de Quevedo.

    Me gusta tu propuesta poética.

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    1. Gracias por tu comentario, Eva.

      Yo creo que el soneto encierra cierta complejidad, no hay que tomarlo tan a la ligera. Y también creo que cualquier persona puede escribir un soneto, pero no creo que cualquier persona sea capaz de escribir un soneto congruente, que use y abuse de recursos estilísticos, que tenga catorce versos endecasílabos (sin excepción), y que tenga un sentido más profundo y metafórico.

      Saludos.

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  3. Yo creo que se pueden escribir excelentes sonetos un poco más aggiornados que los petrarquianos. El soneto, como todo en la lengua, es una estructura, que puede adaptarse más allá de catorce versos acentuados en 3ª y 6ª, que de por sí, terminan cansando por lo aburridito que resulta el ritmo acentual.

    Un soneto que incorpore, dentro del mismo ritmo (al acentual me refiero) versos que den ritmo (como ejemplo una mezcla de endecasílabos, heptasílabos y alejandrinos), confiere un segundo momento placentero al lector y lleva mucha más complejidad a la hora de expresarse, que un soneto exclusivo en endecas, ya que tenés menos posibilidades porque tenés menos palabras en danza.

    También, la variación dentro de un soneto endecasilábico, buscando diferentes endecas y no la metronómica del melódico, ayuda mucho a agilizar y flexibilizar la expresión. Los sáficos, en cualquiera de sus dos vertientes, dan una vuelta de rosca muy de apreciar dentro de un sonido continuo, conseguida apenas por el desplazamiento de un acento : 4ª y 8ª en vez de 3ª y 6ª o 2ª y 6ª.

    Estoy de acuerdo en que cualquier persona no sólo no es capaz de escribir un soneto, sino que no es capaz de escribir dos palabras coherentes ni siquiera en verso libre. Pero el que toca todos los palillos, los toca sin dificultad.

    Besooooootes

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    1. Gracias por tu explicación, Eva. No tengo más nada que añadir.

      Un beso.

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  4. Nó...! Permanecer y transcurrir
    no es es perdurar, no es existir,
    ni honrar la vida!
    Hay tantas maneras de no ser
    tanta conciencia sin saber,
    adormecida...
    Merecer la vida, no es callar y consentir
    tantas injusticias repetidas...
    Es una virtud, es dignidad
    y es la actitud de identidad
    más difinida!
    Eso de durar y transcurrir
    no nos dá derecho a presumir,
    porque no es lo mismo que vivir
    honrar la vida!

    Nó...! Permanecer y transcurrir
    no siempre quiere sugerir
    honrar la vida!
    Hay tanta pequeña vanidad
    en nuestra tonta humanidad
    enceguecida.
    Merecer la vida es erguirse vertical
    más allá del mal, de las caídas...
    Es igual que darle a la verdad
    y a nuestra propia libertad
    la bienvenida!
    Eso de durar y transcurrir
    no nos da derecho a presumir
    porque no es lo mismo que vivir
    honrar la vida!

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