«¿Cuál es el primer deber
del hombre?
La respuesta es
muy breve:
ser uno mismo».

Henrik Johan Ibsen

En un mar de dudas sigo navegando


En un mar de dudas sigo navegando, dice la canción de los Teen Angels. Sí, porque yo miraba Casi Ángeles y me gustaba y el que no lo miraba no sabe de lo que se perdía. Se perdía de...

Las voces del afuera me confunden y mi mente no descansa. No sé hacia dónde voy porque no tengo la más perra idea. Nada más que por eso, para los que se están preguntando. Eso es malo, ¿verdad? Sí, es muy malo no saber hacia dónde se va. Lo sé porque me lo han dicho. 

Me he tirado al mar de la duda y me viene arrastrando como una hoja al viento. Esto del mar de la duda y la hoja al viento, ¡lo he escuchado tantas veces! ¡Lo he leído tantas otras! Pero ¿para qué andar inventando absurdas metáforas si las ya conocidas describen la situación? Y, porque en una de esas todos estamos aburridos de leer la misma m... lo del mar de la duda y la hojita al viento, ¿no? Hasta yo estoy aburrido, pero hoy no voy a inventar nada porque no tengo ganas, simplemente… ¿Simplemente? Decimos simplemente cuando la cosa de simple no tiene nada, simplemente. 

Tal vez pase un barco, me cargue y me salve, pero lo dudo mucho. Quizá me estrelle contra una piedra y me haga polvo antes que ella, pero la fe me impide creerlo. Quizá me deje llevar y caiga en buen puerto o me ahogue o tantas cosas…