El último tren a Auschwitz: la desesperación hecha película

El último tren a Auschwitz (Der letzte zug) es una película alemana basada en hechos reales, ambientada en la Segunda Guerra Mundial, que trata sobre el Holocausto.


Corre el mes de abril del año 1943. Los nazis deciden conmemorar el cumpleaños del Führer obsequiándole a éste una Berlín libre de judíos

Esa misma noche los soldados entran a las casas y obligan a las familias judías a preparar sus maletas en escasos minutos y partir con ellos hacia la estación de Grunewald, donde uno de los trenes de la muerte los conducirá hacia Auschwitz.

Los altavoces anuncian que todos obtendrán alimentos y bebidas en el tren. Al ingresar como ganado en los vagones, que agrupan aproximadamente a cien pasajeros por unidad, las personas se encuentran con dos cubetas: una con agua y otra para hacer sus necesidades. 

La travesía dura seis días, donde el calor, la sed, el hambre, la muerte y el miedo provocan desesperación extrema en los judíos que luchan por sobrevivir y hasta por escapar del tren en movimiento.

El último tren a Auschwitz no aporta ningún dato innovador sobre el exterminio sistemático de los judíos, que es historia conocida por todos, pero genera una tensión tan grande en el espectador, que parece como si uno también estuviese yendo en ese maldito tren carguero y tuviese que huir lo antes posible de allí.

Si bien no es la mejor película que haya visto sobre el holocausto, tiene ciertos momentos emotivos que hacen que valga la pena verla.
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