Intuición 78 del libro Intuiciones

Aunque les des la papilla en la boca, jamás podrás hacer su digestión.

Intuición 77 del libro Intuiciones

Que haya vida después de la muerte resulta increíble. Que no haya nada, también.

Intuición 76 del libro Intuiciones

A veces no puedes cambiar de camino, pero puedes cambiar el camino por el que vas.

Intuición 75 del libro Intuiciones

Los bienes económicos a veces resultan ser males costosos.

Intuición 74 del libro Intuiciones

Lo imposible solo es posible en la medida que el hombre cree (en) la posibilidad de la imposibilidad. Lo posible, imposible en la medida que el hombre cree (en) la imposibilidad de la posibilidad.

Intuición 73 del libro Intuiciones

El hábito no hace al monje porque nadie se hace monje sin el hábito.

Intuición 72 del libro Intuiciones

Mientras el odio resta dividiendo, el amor multiplica sumando.

Intuición 71 del libro Intuiciones

Muchas veces no son las personas las que nos decepcionan, sino las expectativas que ponemos en las personas. Nadie más que nosotros nos decepciona.

Intuición 70 del libro Intuiciones

Puedes caer sin lastimarte, pero no puedes lastimarte sin caer.

Intuición 69 del libro Intuiciones

El sexo es como Disney World: tiene que haber fantasía para que haya diversión.

Intuición 68 del libro Intuiciones

Cuando quieras cumplir tus sueños y el mundo diga que no puedes, demuéstrale que solo hay una cosa que no puedes, y es darle la razón.

Intuición 67 del libro Intuiciones

No busques la libertad más allá de tu imaginación.

Intuición 66 del libro Intuiciones

Si me obligas a aprender, me enseñas a obligar.

Intuición 65 del libro Intuiciones

El optimista ve el vaso medio lleno. El pesimista, el vaso medio vacío. Pero el sabio puede ver el vaso, medio.

Intuición 63 del libro Intuiciones

El talento es como un lubricante que ayuda a que las puertas se abran con mayor facilidad, siempre y cuando alguien empuje.

Cuando el verso te esquive la mirada


I

Cuando el verso te esquive la mirada
celoso de contarte sus secretos
y la tinta te sepa avinagrada
aunque pruebes distintos alfabetos;

cuando las ninfas follen con la nada
dejando tus poemas incompletos
y te sean infieles con la espada
que erecta otro poeta en sus bocetos;

cuando el ritmo acentual del ave harpada
tropiece en los cuartetos y tercetos
y tu audición fenezca lesionada

por sus escopetazos indiscretos,
dedícate a cualquier otra pavada
y ni sueñes hacer buenos sonetos.

II

Cuando adornes estrofas con guirnaldas
que encubran en sus letras una treta
para hacerlas pasar por esmeraldas
sin que valgan la piedra más discreta;

cuando las musas vistan minifaldas
y enciendan una hoguera en tu bragueta
pero sólo te entreguen sus espaldas
excitando tus ansias de poeta;

cuando arranques más hojas que el otoño,
el fondo se diluya en descripciones,
el verso tenga el tinte del retoño

y no entienda ni Dios tus oraciones,
es hora de mandarlo todo al coño:
así será imposible que emociones.

Intuición 62 del libro Intuiciones

El ego es como un globo que puede ser inflado así como desinflado, si lo pinchan revienta, y si no lo sujetamos con firmeza se nos puede ir de las manos.

Intuición 61 del libro Intuiciones

Quienes creen solamente en lo que ven, muchas veces acaban sin ver solamente por no creer.

Intuición 60 del libro Intuiciones

El ser humano es igual que su corazón: cuando se para, muere.

Intuición 59 del libro Intuiciones

Ante las escenas de celos recurrentes, lo mejor es cambiar la novelita.

Intuición 58 del libro Intuiciones

Aunque digan que haces mal, sigue haciendo el bien.

Intuición 57 del libro Intuiciones

Para olvidarnos de algunas personas precisamos tener una muy buena memoria.

Intuición 56 del libro Intuiciones

Creen que han llegado alto porque han llegado lejos, pero solo llegan lejos quienes han de llegar alto.

Intuición 55 del libro Intuiciones

Si me ama, no intenta ser mi ama. Si la amo, no intento ser su amo.

Intuición 54 del libro Intuiciones

No lloro por su partida. Lloro por su ausencia.

Intuición 53

Dicen que un amigo es un tesoro. Será porque muchos lo buscan, pero son pocos los que verdaderamente lo encuentran. Jorge Ángel Aussel - Intuición 53 del libro Intuiciones

Intuición 52 del libro Intuiciones


A veces creo que hasta creo lo que creo porque creo lo que creo. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 52 del libro Intuiciones)

Intuición 51 del libro Intuiciones


Si no editas lo que escribes, lo que escribas, no lo edites. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 51 del libro Intuiciones)

Intuición 50 del libro Intuiciones


El fantasma del pasado de los vivos suele ser más tenebroso que el fantasma del presente de los muertos. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 50 del libro Intuiciones)

Intuición 49 del libro Intuiciones


La oscuridad es la luz del sol. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 49 del libro Intuiciones)

Intuición 48 del libro Intuiciones


Podrán ejercer su poder sobre mí. Pero nunca en mí. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 48 del libro Intuiciones)

Intuición 47 del libro Intuiciones


Cómo no creer en el avance de la civilización, si últimamente avanzó tanto que cada vez parece estar más cerca de su fin. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 47 del libro Intuiciones)

Intuición 46 del libro Intuiciones


Si tus «principios» no son finales, no son principios. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 46 del libro Intuiciones)

Intuición 45 del libro Intuiciones


Saberse ignorantes no es cosa de burros. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 45 del libro Intuiciones)

Intuición 44 del libro Intuiciones


Una mente no es brillante por estar iluminada, sino porque su chispa enciende a las demás. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 44 del libro Intuiciones)

Intuición 43 del libro Intuiciones


Si le dan cuerda a los «locos», capaz se vuelvan cuerdos. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 43 del libro Intuiciones)

Intuición 42 del libro Intuiciones


El que pinta mentiras con verdades, siempre termina manchado. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 42 del libro Intuiciones)

Intuición 41 del libro Intuiciones


Un poeta es como un pájaro que en las corrientes de la poesía invita a volar a todos los demás. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 41 del libro Intuiciones)

Intuición 40 del libro Intuiciones


Cuando te pese la opinión de todo el mundo, bájate de su balanza. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 40 del libro Intuiciones)

Intuición 39 del libro Intuiciones


No me sorprende que las cucarachas puedan vivir varios días sin cabeza: algunos seres humanos consiguen vivir todas sus vidas así. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 39 del libro Intuiciones)

Intuición 38 del libro Intuiciones


La alquimia del mediocre es transmutar el oro en plomo. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 38 del libro Intuiciones)

Intuición 37 del libro Intuiciones


Pensaba que todo lo que pensaba, no era como pensaba: era todo como pensaba. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 37 del libro Intuiciones)

Intuición 36 del libro Intuiciones


Somos como un láser que apunta al espejo del universo: lo que proyectamos, vuelve. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 36 del libro Intuiciones)

Intuición 35 del libro Intuiciones


Dices que quieres saber mi opinión, pero sólo quieres reafirmar tu convicción. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 35 del libro Intuiciones)

Intuición 34 del libro Intuiciones


Parece que el mundo está lleno de «poetas»: cada dos palabras te meten un verso. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 34 del libro Intuiciones)

Intuición 33 del libro Intuiciones


Cuando arriba la ola, o surfeas o te ahogas. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 33 del libro Intuiciones)

Intuición 32 del libro Intuiciones


Si en vez de la guerra hiciéramos el amor, seguro nacerían nuevos hombres. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 32 del libro Intuiciones)

Intuición 31 del libro Intuiciones


Con placer, podría complacer a todo el mundo. Pero sin ningún placer. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 31 del libro Intuiciones)

Intuición 30 del libro Intuiciones


Querremos cambiar el mundo hasta entender que no tiene devolución. Entonces comprenderemos de evolución. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 30 del libro Intuiciones)

Intuición 29 del libro Intuiciones


No trates de engañarme. Para eso estoy yo mismo. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 29 del libro Intuiciones)

Intuición 28 del libro Intuiciones


Si me dieran a escoger entre todo, excepto mi libertad, o mi libertad, excepto todo lo demás, sin dudas escogería mi libertad: con ella podría conseguir todo, pero sin ella, carecería de sentido todo lo demás. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 28 del libro Intuiciones)

Intuición 27 del libro Intuiciones


Quien para protegerse alza una cerca delante de sí, al tiempo descubre sólo una cerca, cerca de sí. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 27 del libro Intuiciones)

Intuición 26 del libro Intuiciones


El vanidoso le dice al mentiroso: «Una palabra tuya bastará para adularme». —Jorge Ángel Aussel (Intuición 26 del libro Intuiciones)

Intuición 25 del libro Intuiciones


Si fingimos para que nos quieran, y nos quieren por lo que fingimos, no nos quieren a nosotros, sino a lo que fingimos ser. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 25 del libro Intuiciones)

Intuición 24 del libro Intuiciones


El presente es la ciencia ficción del pasado. El futuro, la ciencia ficción del presente. El pasado, ciencia ficción. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 24 del libro Intuiciones)

Intuición 23 del libro Intuiciones


Con frecuencia, el que cela no ama: encarcela. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 23 del libro Intuiciones)

Intuición 22 del libro Intuiciones


Cuando un corazón se congela, se previene de los microbios. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 22 del libro Intuiciones)

Intuición 21 del libro Intuiciones


El mundo vive hablando de valores económicos. ¡Y en el mundo los valores cuestan tanto! —Jorge Ángel Aussel (Intuición 21 del libro Intuiciones)

Intuición 20 del libro Intuiciones


Los seres humanos descubrimos que nuestro planeta gira en torno al Sol. Sin embargo, todavía creemos que el universo gira a nuestro alrededor. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 20 del libro Intuiciones)

Intuición 19 del libro Intuiciones


Algunas brujas vuelan en escobas. Otras, vuelan de mi vida. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 19 del libro Intuiciones)

Intuición 18 del libro Intuiciones


El amor no tiene sentido. El amor es el sentido. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 18 del libro Intuiciones)

Intuición 17 del libro Intuiciones


Si no riegas lo que siembras, no podrás comer de ello. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 17 del libro Intuiciones)

Intuición 16 del libro Intuiciones


Sólo encuentra el equilibrio quien camina por la cuerda floja. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 16 del libro Intuiciones)

Intuición 15 del libro Intuiciones


Para ser invencible ante los imbéciles, haz de cuenta que son invisibles. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 15 del libro Intuiciones)

Los sonetos


Son catorce soldados que disparan
con once municiones cada uno,
en dos filas de cuatro y dos de tres,
con un ritmo constante y poderoso;

ciento cincuenta y cuatro baldosines
que cubren ocho y seis habitaciones
de una casa que tiene cuatro pisos,
donde mora un espíritu creador;

cuatro labios fundidos en un beso,
dos semanas de un mes de primavera,
trece estrellas que escoltan a la luna

desde el cuarto creciente al plenilunio,
y guerreros que anuncian su victoria
como amantes que alcanzan el orgasmo.

Intuición 14 del libro Intuiciones


Nos da miedo equivocarnos porque el error se halla a una letra de distancia del terror. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 14 del libro Intuiciones)

Intuición 13 del libro Intuiciones


Podrás ver de mí lo que aún no has visto, cuando renuncies a mirar solamente lo que visto. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 13 del libro Intuiciones)

Intuición 12 del libro Intuiciones


Los niños se horrorizan por los monstruos porque aún no han conocido a muchos hombres. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 12 del libro Intuiciones)

Intuición 11 del libro Intuiciones


Alguien expresó: «Brindemos por la paz del mundo», y todos los idiotas alzaron sus copas. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 11 del libro Intuiciones)

Intuición 10 del libro Intuiciones


Si crees que la juventud está perdida, tienes razón: ya la has perdido. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 10 del libro Intuiciones)

Intuición 9

Para cumplir un sueño se debe estar dispuesto a enfrentar todas las pesadillas. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 5 de Intuiciones)

Intuición 8 del libro Intuiciones


Creí descubrir mi camino, pero estaba equivocado: lo único que descubrí fueron mis ojos. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 8 del libro Intuiciones)

Intuición 7 del libro Intuiciones


La imaginación es al buen sexo lo que el viento es al saxo. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 7 del libro Intuiciones)

Intuición 5 del libro Intuiciones

Muchas personas temen profundizar. No vaya a ser que se vayan a ahogar. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 5 del libro Intuiciones)

Intuición 3

Un alma grande no es aquella que más ha vivido, sino aquella que más ha dado. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 3 del libro Intuiciones)

Intuición 2

A menudo, a quien lo tiene todo, todo lo que tiene lo retiene.  —Jorge Ángel Aussel (Intuición 2 del libro Intuiciones)

Intuición 1


La Tierra no necesita que la salvemos. Necesita que no la destruyamos. —Jorge Ángel Aussel (Intuición 1 del libro Intuiciones)

Tu boca I

Tu boca es como un fósforo y se enciende
al roce de esa lengua lijadora
que todo lo que toca lo devora,
lo esculpe, lo barniza y lo trasciende.

Tu boca es una artista que sorprende
en cuadros que la pintan pecadora,
sonríe de rodillas mientras llora,
escala hasta mi cumbre y la desciende.

Tu boca es como un libro contra el tedio
que avanza desde el nudo al desenlace
con la profundidad de la garganta.

Tu boca es una víbora al asedio
que enrosca mi vigor cuando le place
y muda en mí su piel de virgen santa.

El deber es primero

En este instante sin calma,
donde me encuentro perdido,
si no me doy por vencido
es que no quiere mi alma.
Me dice que está en mi palma
desafiar lo que me asusta
para obrar lo que me gusta
después de hacer lo que debo,
y a cada instante compruebo
que su advertencia es la justa.

Siempre hay uno

Siempre hay uno que friega las letrinas
con el agua que escurre de su frente,
mientras todos lo dejan todo en ruinas
y se van a una fiesta diferente.

Siempre hay uno que amasa las harinas
que no quiere amasar ninguna gente:
un alguien que detrás de las cortinas
actúa su papel de transparente.

Y también siempre hay uno que lo observa,
con el mentón pegado sobre el hombro,
creyéndose heredero de Minerva.

Y a ese siempre hay uno que en su asombro
le dice: sólo es sabio quien conserva
la humildad de cargar con el escombro.

Soy

Soy humano, alienígena y difunto.
Soy alma, mente, esencia y envoltura.
Soy karma, dharma, arbitrio, dictadura,
espacio, recta, plano y sólo un punto.

Soy silencio, monodia y contrapunto.
Soy puerta, aldaba, llave y cerradura.
Soy suelo, altura, abismo, sepultura,
infierno, cielo, tierra y su conjunto.

Soy lo más parecido a todo y nada,
porque soy y no soy algo de eso:
me hago y me deshago en tu mirada

según el vacuo credo que profeso,
y lo que ves es una pincelada
del cuadro que retrata mi proceso.

02.06.13

Traidores

Estoy hasta las manos de traidores
que llevan en la boca los puñales,
y luego te los clavan sin pudores
diciendo que son cosas naturales.

Y hastiado de que aboguen por valores
los mismos que organizan funerales,
te venden tu cajón y te echan flores
fingiendo ser señores con modales.

Si todo tiene un precio en esta vida
pagaré sin dudar lo que haga falta
sin faltar sobre todo a mi verdad.

Pues la gente tramposa, de movida,
se para en otro ser para ser alta
y crece solamente en su ruindad.

Sobre Dios, el diablo, el destino, la culpa y algo más...

I

Si es que existe algún destino
escrito en el universo,
puede ser que ningún verso
sea un reflejo genuino.
Más yo creo que el camino
otros habrán de trazarlo
pero cómo caminarlo
lo elegimos las personas,
y tal vez nuestras neuronas
sepan cómo reinventarlo.

II

Me niego a creer tal cosa
y ser un irresponsable
que siempre busca al culpable
de su vida embarazosa.
Mas si existe un Dios o-diosa
que trampea las partidas
controlando mis movidas
al hacer suya mi mano,
¡que le den al tal fulano
por donde ya dilucidas!

III

Si la Tierra es un retrete
ni Dios tira la cadena
y la mierda se almacena
para usarla de bonete.
Cada cual hace un boquete
con el sueño de la fuga,
y la vida centrifuga
la esperanza de fugarse.
No hay más forma de librarse
que dar alas a la oruga.

IV

Yo no creo que haya un diablo
que esté fuera de nosotros
y los males son los potros
que alimenta nuestro establo.
Yo no creo en lo que hablo
porque digo y contradigo,
soy mi mejor enemigo
en tu peor pesadilla,
y además una semilla
que engendra amor y castigo.

V

Soy los bienes y los males
que disperso por el mundo
y de pronto desenfundo
las vendas o los puñales.
Trato de ver las señales
que el cosmos muestra patente
y a veces soy imprudente
con el semáforo en rojo:
no puedo parar mi enojo
y piso al que tenga enfrente.

VI

Es muy sencillo decir
que otro tiene la culpa
pero eso no nos exculpa
ni a nadie va a redimir.
Tendríamos que asumir
que somos los responsables
de los hechos lamentables
que solemos provocar,
y que no existe el azar
ni existen otros culpables.

VII

Al diablo le digo al diablo
y al diablo le digo a Dios
porque creo que los dos
son figuras de retablo.
Abraxas es el vocablo
que en una sola deidad
encierra la dualidad
del bien y el mal todo junto,
y yo siempre me pregunto
si en él no está la verdad.

VIII

Luzbel es un ser benigno
que enseña con lo siniestro
y siempre es un buen maestro
si uno es hidalgo y digno.
Y aunque esbocen al maligno
con un par de cuernos largos
los que pintan los encargos
en talleres de la iglesia,
cuando pase la anestesia
morirán los lengüilargos.

IX

Viva Dios, y Lucifer
que la vida hace imposible
porque saca al invencible
que llevamos en el ser.
Combatamos con placer
y bebiéndonos el llanto
cuando surja el desencanto
de perder sin más remedio.
No es la lucha, si no el tedio
que nos mata del espanto.

Seis destellos profanos

I

La chica se arrodilló
frente al altar de aquel hombre,
para rezar en su nombre,
cuando la noche cayó.
Su boca urgida se abrió
para pintarse los labios,
que pronto se hicieron sabios
en eso de confesarse
y de la culpa librarse
sin importar los resabios.

II

Su lengua de fuego eterno
enroscaba hasta al demonio
cuando daba testimonio
de ser reina del infierno.
Con ella frente al gobierno
ningún mortal se oponía,
y el mismo Dios la quería
rezándole una plegaria,
pues era una perdularia
que de oraciones sabía.

III

Quería ser bendecida
en la pila bautismal
del apetito carnal
que da la vida a la vida.
Quería ser sometida
a los deseos y antojos
del hombre que con sus ojos
la instaba a que siguiera
y fuera en él y viniera
con sus vastos labios rojos.

IV

Le gustaba provocar
en su papel de inocente,
como niña adolescente
que le falta madurar.
Le gustaba suplicar,
con un puchero en la cara,
que el profesor le enseñara
cómo tenía que hacer
para entregarle placer,
por más que lo recordara.

V

Las puertas de sus capillas
se abrieron a los pecados
y los lugares sagrados
murieron entre comillas.
Ella quebró sus rodillas
tirándolas siempre al suelo
en pos de llevar al cielo
al prójimo venturoso
que en su cáliz espumoso
ansiara remontar vuelo.

VI

Su rostro se transformaba
en el del ángel perverso
que ocultaba en su universo
de señorita aniñada.
Andaba así, disfrazada
de la madre superiora
y no veía la hora
de desgarrar sus vestidos
para exhibir los tejidos
de hembra profanadora.

Yo necesito creer

I

Yo necesito creer
que el mundo va hacia algún lado
aunque su chasis quebrado
ha comenzado a ceder.
Yo necesito beber
de la copa de este sueño
aunque sea tan pequeño
que sobre en el infinito...
Y si soñar es delito,
la culpa ya tiene dueño.

II

Yo necesito creer
pero la guerra se acerca
y no habrá vuelta de tuerca
que la pueda detener.
Muchos van a perecer
en la batalla final,
y aunque pases de canal
también arderá tu casa:
el fuego con todo arrasa
y el hombre con su arsenal.

III

Yo necesito creer
que habrá un mañana tranquilo
pero ya estamos al filo
y a tres pasos de caer.
No es que quiera estremecer
a todas esas personas
que cuando las amontonas
no las distingues de nadie,
pero irradie lo que irradie
caeremos si no reaccionas.

IV

Yo necesito creer
que al terminar el partido
no estará todo perdido
y aún podemos vencer.
Pero vamos a perder
porque no somos un grupo
y el humano nunca supo
jugar dándose una mano:
si se lesiona su hermano,
él dice: yo no me ocupo.

V

Yo necesito creer
pero me gana la angustia
porque la Tierra está mustia
y no alcanza a florecer.
Es que en su suelo ha de haber
un animal soberano,
semejante a un gusano
que no deja de arrastrarse,
y debiera reprocharse
hacerse llamar humano.

VI

Yo necesito creer
que en esta reencarnación
será verdad la ilusión
de ese nuevo amanecer.
Necesito suponer
que un día la humanidad
se ensamblará de verdad
para formar una sola,
pero en el odio tremola
y esa es la realidad.

VII

Yo necesito creer,
necesito ser creyente,
necesito solamente
una esperanza tener.
No me podré sostener
el día en que nada crea,
la noche en que sólo vea
que nada tiene sentido.
¿De qué valdrá lo vivido
si mi esencia se estropea?

VIII

Yo necesito creer
que el amor todo lo puede
y que el odio retrocede
cuando lo ve renacer.
Pero he de padecer
los caprichos de la vida,
de nuestro instinto suicida,
del tiempo, que todo mata,
y de alguna que otra rata
que persigue ser temida.

IX

Yo necesito creer,
necesito ser consciente,
necesito de repente
morir, nacer y crecer.
Y antes de fenecer
quisiera ser ese niño
que en el pestañar de un guiño
tomaba el aprendizaje
que enseña cada paisaje,
con un inmenso cariño.

A capa y espada

El soneto A capa y espada lo publiqué por primera vez en el foro literario Ultraversal, donde me marcaron algunos detalles para perfeccionarlo. Recién salido del horno, así quedó.

Ir a capa y espada contra el mundo
cabalgando a favor de un ideal,
aunque venga un ejército iracundo
que pene lo que juzga de anormal

con un cañón de normas tremebundo
y lanzas de su mente terrenal,
para abrir una herida en lo profundo
que adhiera a la visión de ser igual

a todo ese montón masificado
de seres amputados de conciencia
que viven sin tener un corazón,

es la gloria aunque mueras a un costado
como un perro al que hirió la indiferencia,
pues gana el que es valiente y no el cagón.

Entre tus piernas

Si tengo que morir arrodillado
yo prefiero que sea entre tus piernas
con la lengua a la luz de sus cavernas,
sobre el monte de Venus reposado.

Y estar entrambos muslos esposado
de cara hacia tus dos caras internas.
Y leer lo que en ellas encuadernas
como el último afán de un condenado.

Pero no esperes nunca que me rinda
pues siempre persevero en lo que quiero,
y en caso de poder, mato primero.

Aunque al fin pedirás a gritos, linda,
que acabe de una vez con la tortura,
hasta beberme a sorbos tu cordura.

Las Malvinas son argentinas

Las islas Malvinas constituyen un archipiélago situado en el océano Atlántico Sur, rodeadas por el mar Argentino.
Su soberanía ha estado en conflicto entre el Reino Unido y la República Argentina desde 1833, lo que inició el 2 de abril de 1982 un conflicto bélico entre ambas naciones, denominado Guerra de las Malvinas o Guerra del Atlántico Sur.
Actualmente es una de las 16 regiones en la lista de territorios no autónomos de las Naciones Unidas, bajo supervisión del Comité de Descolonización, con el fin de eliminar el colonialismo en el mundo.
En conmemoración al desembarco argentino en las islas Malvinas, aquí comparto un soneto de mi autoría.


¿Qué hacer con tanta bronca contenida
cuando el poder se ríe en tus narices,
sin poder encontrar una salida
porque le importa un bledo lo que dices?

¿Qué hacer con tanta infame guerra habida
cuando el tirano tala tus raíces
robando territorios de por vida,
con llagas que no forman cicatrices?

Mi más sentido pésame, Inglaterra,
que estás cavándote tu propia tumba
e ignoras, todo imperio se derrumba.

Devolvele las islas a mi tierra,
que las colonizaste en una etapa
en que perdiste el norte hasta en el mapa.

02.04.13

Discurso final de Charles Chaplin en El Gran Dictador

El Gran Dictador (The Great Dictator) es una película estadounidense estrenada en 1940, escrita, dirigida y protagonizada por el británico Charles Chaplin.



Autumnus

El soneto Autumnus lo escribí a un día del comienzo del otoño dos mil trece en el hemisferio sur, y lo publiqué por primera vez en el foro de perfeccionamiento literario Ultraversal, el mismo día de su ejecución.

Me das la bienvenida, anciano otoño,
trayendo tu agonía hasta mi hogar:
preludio del invierno, como un moño
que lleva atado el culto de matar.

Me sirves hasta el último retoño,
que en copa de árbol seco he de catar,
bebiéndome tu imagen me emponzoño
y aguanto mi pesar por tu pasar.

Y tu pasar perpetuo me encadena
y encadena en cadena los reveses,
y los reveses vencen en la escena.

Y el alma pena pena de tres meses,
y cuento cuántos días van de pena
y cuántos cuentos cuento hasta que ceses.

22 de marzo de 2013

De cómo me molesta el antisemitismo

El diccionario define antisemita como un enemigo de la raza hebrea, de su cultura o de su influencia. Sin embargo, un antisemita es algo mucho peor: es un racista, un intolerante y, por ende, un violento declarado. He aquí una reflexión sobre un dicho, que no es la primera vez que escucho y que me cae muy mal. 

"Recordad que a lo largo de la historia, siempre ha habido tiranos y asesinos, y por un tiempo, han parecido invencibles. Pero siempre han acabado cayendo. Siempre." Mahatma Gandhi 
La semana pasada, un familiar me comentó con asombro e indignación, que cierto vecino, mientras compraban en un local de la zona, le había dicho que los judíos que mataron los nazis en la época de Hitler, bien muertos estaban porque no servían para nada.
"La lengua maldiciente es indicio de mal corazón." Publio Siro 
Cuando escucho algo así, literalmente se gesta algo desde el centro de mi estómago, que sube súbitamente  hasta mi garganta, y por un momento me quedo sin palabras. Yo creo que es en el preciso instante que libero algo así como un vómito existencial, por el asco que me provocan los sonidos que penetran mis oídos.

Judíos presos en un campo de concentración nazi
¿Que los judíos que mataron los nazis no servían para nada? ¿Medio siglo después de semejante barbarie, por no decir una barbaridad, todavía hay que escuchar tamañas idioteces?

¡Yo todavía no me explico cómo alguien puede pensar así! ¡Todavía no me explico cómo alguien puede decir algo tan nocivo! Y menos me explico cómo seres de la misma especie a la que pertenezco, pudieron perpetrar tal genocidio, con la tremenda impunidad y sofisticación que lo llevaron a cabo, causando un dolor que seguirá vivo en la humanidad por los siglos de los siglos.

Las religiones tienen que servir para conectarnos con Dios, como cada uno de nosotros lo vea, y, a través suyo, con nosotros mismos; para conectarnos con nuestra fuente creadora, con nuestra chispa divina, y no para separarnos del resto o para matar a quienes ven a ese mismo Dios de una forma distinta a la que lo vemos, o a la que no lo ven o no lo vemos.
"Lo mismo que un árbol tiene una sola raíz y múltiples ramas y hojas, también hay una sola religión verdadera y perfecta, pero diversificada en numerosas ramas por intervención de los hombres." Mahatma Gandhi
No se pueden seguir diciendo estas cosas tan a la ligera, porque no hay ningún judío cerca para insultarnos o cagarnos agarrarnos bien a trompadas. Y no se puede, no por una orden dictatorial, sino por una cuestión de conciencia, de humanidad, de decencia. No se puede porque, nos guste o no, todos pertenecemos a la misma especie. No se puede porque da igual la religión que aboguemos o practiquemos  mientras seamos seres humanos conscientes que, por lo menos, si no le arreglan la vida a nadie, tampoco se la joden arruinan. No se puede…
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El Papa del Fin del Mundo

Papa Francisco en el día de la ceremonia de asunción

Llegó del fin del mundo al Vaticano
entrando a la Sixtina cardenal,
sin saber que era el Padre cardinal
que guiaría al pueblo cristiano.

Llegó con los zapatos del anciano,
desgastados de andar suelo barrial,
para asistir al cónclave final
que le aguardaba un imprevisto arcano.

Salió Obispo de Roma, Papa humano
que reconoce en otro a otro igual
por ser hijo de Dios, por ser su hermano.

Salió dando una imagen terrenal,
fusión entre jesuita y franciscano,
del pobre un servidor, e intelectual.

19 de marzo de 2013