Entre la realidad y la utopía: Discusión con Morgana de Palacios


Días atrás publiqué en mi perfil de Google Plus la imagen que pueden observar justo aquí arriba, con la inscripción: “Vive soñando el nuevo sol en que los hombres volverán a ser hermanos”, tomada del Himno de la alegría. 

Como de costumbre, la frase generó repercusiones.

Morgana de Palacios es el pseudónimo que utiliza la fundadora del foro de crítica literaria Ultraversal, que en su video de presentación se define a sí mismo como “El mejor portal literario de la red”. No puedo aseverar que lo sea, pues no conozco tantos, pero que es bueno y persigue la excelencia, no caben dudas. Se podrá estar o no de acuerdo con las opiniones de sus miembros, pero por lo que pude observar, las críticas realizadas en el foro, casi siempre, por no decir siempre, están bien fundamentadas. Quizá las personas que lo integran sean algo puristas de la lengua y le pongan los pelos de punta a más de uno, incluso escritor con varios libros publicados, pero es innegable que en el portal se aprende muchísimo y le extirpan hasta al más erudito, más de una duda. Aunque sin anestesia. Allí no se andan con vueltas, son incluso más crudos que la más rigurosa profesora de lengua que hayas tenido en la escuela.  

Morgana también es administradora de un blog donde publica sus escritos. Y me gusta como escribe, a pesar de que en esta oportunidad hayamos estado en desacuerdo. Una cosa no quita la otra, por supuesto.

Si en éste día publico el intercambio de palabras que tuvimos, que por otra parte es público y lo pueden corroborar aquí (sólo lo estoy reproduciendo al pie de la letra), no es para hallar adeptos a mi modo de pensar ni para demostrar que Morgana se equivoca, como más de uno podría llegar a pensar y por lo que me lanzo al vacío a tajar el penal antes que sea pateado, sino porque, en primer lugar, es interesante exponer dos puntos de vista disímiles sobre una misma frase e invitar a la reflexión; y en segundo, me pareció que una discusión como ésta no merecía quedar perdida en el olvido.

Algunos se identificarán con ella, otros conmigo y otros con ninguno de los dos. Y justamente eso es lo que hace al asunto interesante. Si todos pensáramos igual, no estaría aquí, publicando lo que escribo, porque no sería necesario comunicarnos, ya que todos estaríamos comunicados de antemano. 

Discusión

Morgana de Palacios 27/12/2012
La utopía no está a nuestro alcance, aunque suene tan de puta madre como ésta.

Abrazo, Aussel.


Jorge Aussel 27/12/2012
Yo creo que algunas utopías sí.

Saludos, Morgana.


Gloria Maria Arango Betancur 28/12/2012
Creo que idealizar las cosas nos hace más sensibles ante la realidad de la existencia.  Es mi concepto muy personal.  De ahí, Jorge que estoy de acuerdo contigo.  Abrazo fraterno.!


Morgana de Palacios 28/12/2012
Lo que nos hace más sensibles ante cualquier realidad, por dura que sea, es precisamente lo contrario. El sufrimiento no se puede idealizar y el ser utópicos sirve para pasarlo bien soñando, pero no sirve para enfrentar la vida, porque se corre el riesgo de pasarla por alto en su auténtica dimensión.

Idealizar el trigo y alabar la belleza de su rubia espiga, no quita el hambre del mundo, por metaforizar el asunto.

Dale Jorge, dime una sola utopía, una sola que sirva para algo más que contar cuentitos.

En fin...


Jorge Aussel 29/12/2012
No sólo una, sino todas las utopías, sirven para una cosa: vivir consciente. ¿Qué es sino la poesía?

Comprendo que para vos la vida es la realidad, porque ves la 'auténtica dimensión' de una en la otra. Pero la realidad es sólo un fragmento de lo real, completado por la ilusión. La auténtica dimensión del Todo se halla en ambas partes, que no son otra cosa que dos caras de la misma moneda.

Si así no fuera, ¿cómo se explicaría que podamos cambiar de un estado mental negativo a uno positivo, aun cuando sucedan hechos que juzgamos negativos a nuestro alrededor? Sucede porque la realidad es una proyección de lo que está en nuestra mente y si nosotros cambiamos la visión, todo cambia. Es lo que hace el poeta cuando de cualquier cosa, por linda o fea que sea, logra captar la belleza para plasmarla, compartirla y recrearla. Ese sólo acto, por mencionar uno entre tantos, es la utopía en acción. 

Con respecto al sufrimiento, hay una frase muy conocida con la que me identifico: "El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional". Porque una cosa es lo que nos pasa y otra lo que hacemos con lo que nos pasa. Y podemos hacer lo que queramos con cualquier cosa que nos pase, por muy loco que se lea, suene o que parezca. 

Alguna vez el ser humano soñó viajar a la luna. Era sólo una utopía. Un día lo hizo realidad; aunque para quien lo soñaba, fue realidad mucho antes de serlo para el común de la gente. 


Morgana de Palacios 29/12/2012
Yo no discuto la parte utópica en la esencia del individuo, como no discuto la posibilidad de soñar con lugares inexistentes, ni discuto los ideales que le inducen al progreso en todos los sentidos, ni voy a discutir que el avance científico convierta en realidades cosas que parecían irrealizables en el pasado.

Lo que estoy discutiendo es el concepto expresado por Gloria María y por ti, de que la utopía nos hace más sensibles para con la realidad de la vida, porque el peligro que se corre mirando esa realidad con ojos utópicos, pretendiendo encarnar, como dice M.Buber " la visión de lo justo en un tiempo perfecto" es anestesiarse con el ideal que cada cual pueda tener de una vida hipotética y pasar por alto la realidad del presente que estamos construyendo entre todos y, en tantos casos, destruyendo.

Al contrario de lo que tú piensas, yo no creo que sea un pensamiento utópico la evitabilidad del dolor, que tan absurdamente gratuíto reparte el hombre con sus acciones, y sin embargo, sí me parece inevitable el sufrimiento en el ser humano, por más que intente mentalmente cambiar su óptica para enfrentar las situaciones que vive cotidianamente y extrapolando, no me estoy refiriendo a las pequeñas tragedias de cada quien, ni a los estados de ánimo fluctuantes que todos tenemos, ni a las estrategias del cerebro del individuo para sobrevivir a esas tragedias, sino que igual que se está hablando de la Utopía como un bien generalizable, me refiero a su inutilidad para atajar los grandes males de la humanidad.
Únicamente la visión realista de los problemas, puede sensibilizar lo suficiente al ser humano y su fuerza de voluntad para la lucha contra la injusticia que impera en el mundo.

Lo demás son gaitas, como es absurdo pensar que la poesía es un ejemplo de utopía y que el poeta es alguien que se dedica a plasmar la belleza per se y tiene la obligación de transmitirla y recrearla. ¿De dónde sacas eso? ¿Quién le pone nombre a esa hipotética belleza? ¿Belleza significa lo mismo para ti que para mi? ¿Es menos poeta Bukowski que Neruda, Akhenazi que Bécquer?

La poesía depende de las necesidades endógenas del autor por expresarse y transmitirse, y casi sin excepción es un acto de catarsis personal, ya esté denunciando injusticias, hablando de amor u odio, escribiendo perversiones, realismo sucio, o llenando de florituras estúpidas el papel, en función de su propia experiencia vital, su sentimiento y su inteligencia.

Como en todo, no se puede generalizar, para unos será la expresión de la utopía en cada verso, y para otros será la forma pura y dura de expresar su realidad y la del mundo, en toda su crudeza.

En el talento está la diferencia entre los buenos, los malos y los peores.

Lo único que se puede generalizar con respecto a la poesía es su obligación de emocionar, porque sin despertar la emoción en el lector, sin conmocionar su intelecto, su espíritu, su esencia, ni sirve ni se puede considerar poesía.
Será otras muchas cosas, otro tipo de ejercicios literarios más o menos estéticos, pero sin emoción, verdes las han segado. 

Así que la utopía sí, para soñar, y hasta para ayudarnos a sobrevivir a nivel psicológico o incluso espiritual afianzando los ideales que pueda tener el idealista (si no se han muerto todos) pero para sensibilizarnos ante la realidad, los ojos de ver de frente y sin velos engañosos de por medio que palíen su crudeza. 


Jorge Aussel 29/12/2012
Yo dije: "Es lo que hace el poeta cuando de cualquier cosa, por linda o fea que sea, logra captar la belleza para plasmarla, compartirla y recrearla. Ese sólo acto, por mencionar uno entre tantos, es la utopía en acción." ¿En qué momento di a entender que es obligación del poeta transmitir o recrear la belleza? Dije que es lo que hace cuando "logra captar la belleza". Pero si un poeta no logra captarla ¿cómo va a transmitirla? Me preguntás de dónde saco eso: de mi experiencia; y quién le pone nombre a esa hipotética belleza: cada quien. El ideal de belleza es relativo al modo en que cada ser humano percibe la realidad. Porque, justamente, a eso me refería cuando dije "una cosa es lo que nos pasa y otra lo que hacemos con lo que nos pasa". Podemos estar mirando el mismo cielo y ver cosas diametralmente opuestas: para vos podría ser hermoso mientras para mí podría ser espantoso; o viceversa. 

Decís que "Lo único que se puede generalizar con respecto a la poesía es su obligación de emocionar, porque sin despertar la emoción en el lector, sin conmocionar su intelecto, su espíritu, su esencia, ni sirve ni se puede considerar poesía." Pero incluso eso no puede generalizarse, porque lo que puede resultar emocionante para mí, para vos puede ser totalmente intrascendente. El impacto emocional que genere la poesía en los distintos receptores irá acorde a sus experiencias vitales, en gran medida responsables del modo en que cada ser comprende la realidad. En lo personal, Borges me parece un gran poeta, pero dudo mucho que alguno de sus poemas le emocione a un niño de cinco años, tanto como podrían hacerlo otros poemas infantiles. La emoción depende de una difusa suma de factores que no podemos determinar con exactitud, porque nuestro intelecto no se lo permite ni al más genio de los mortales. 

El diccionario define la utopía como: “Plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable en el momento de su formulación.” Y con respecto a la utopía dijiste: “me refiero a su inutilidad para atajar los grandes males de la humanidad.” Entonces recuerdo la historia del niño que calmó la sed de cientos de miles de africanos. Un día en la escuela le hablaron de los pozos que se hacían en África para extraer el agua, que supuestamente costaban 70 dólares. Desde ese momento se propuso contribuir con la causa. Cuando juntó los 70 dólares, haciendo quehaceres domésticos, se enteró que en realidad hacer un pozo de agua costaba 2000 dólares: una suma cabalmente fuera de su alcance. Todos lo vieron tan entusiasmado que, entre los vecinos, la gente que asistía a su escuela y a una escuela vecina, lo ayudaron a recadar el dinero, aun contra todos los pronósticos iniciales. Finalmente logró que hicieran el pozo, incluso viajó a África donde al llegar fue testigo de cómo los habitantes coreaban su nombre. Hoy en día Ryan Herljac posee su propia fundación y ha logrado que se cavaran más de 400 pozos. 

Casos como el de Ryan, a mayor o menor escala, existen a montones (quizá no tantos como necesitaríamos para erradicar todos los males de la humanidad), son reales y surgen claramente de seres sensibles a la realidad, que tienen una utopía que están dispuestos a llevar a cabo hasta las últimas consecuencias. Así que no podemos hablar de que la utopía sólo sirve para “sobrevivir a nivel psicológico o incluso espiritual afianzando los ideales que pueda tener el idealista”, porque acá expongo un claro ejemplo, entre millones que suceden a diario, en la vida cotidiana, de una utopía que fue realizada con éxito por un niño de apenas 6 años.

Más allá de todo, hay tantas visiones de la realidad como seres humanos en el planeta Tierra y, como dice la canción de Jarabe de Palo: “Que el blanco sea blanco, que el negro sea negro, que uno y uno sean dos o que exactos son los números, depende…” Quizá ambos tengamos algo de razón. O toda la razón con ese algo de la razón que tenemos. 


Morgana de Palacios 29/12/2012
Me da que somos diametralmente opuestos  en cuanto a la utilidad de lo utópico para "hacernos más sensibles ante la realidad".
Si no llegan a existir una serie de vecinos que de forma realista, se sacuden los bolsillos para reunir el dinero que hacía falta para realizar ese pozo soñado por el niño, el pozo no se habría llevado a cabo nunca.
Es decir la utopía del muchacho jamás se hubiera hecho real sin la compasión de su prójimo que sí veía el problema lejos de ensoñaciones y actuó con su solidaridad contante y sonante.

Ese, por tanto, no es ejemplo para mí del cumplimiento de una utopía, sino que es un ejemplo de sensibilidad y solidaridad humana, absolutamente realista.

Y bueno, dices que el poeta "logra captar la belleza para plasmarla, compartirla y recrearla" de cualquier cosa linda o fea, y yo te digo que no necesariamente, que no es cuestión de eso la poesía, que captar la belleza de lo que sea es algo absolutamente secundario en poesía y de ahí no me vas a sacar por más que sea un tópico repetido a través de los siglos.

Conmocionar al lector, como sea, con fealdad, con el horror, con el odio, con el desamor, con la perversión, con la mediocridad de la vida.... también, porque de eso sabemos todos un rato largo. En definitiva, provocarle un sentimiento, bueno o malo porque cuando hay talento en la letra, hasta el asco puede resultar poético.

Feliz Año, Jorge.

Nos vemos.


Jorge Aussel 29/12/2012
Es difícil que nos pongamos de acuerdo porque tenemos formas diferentes de ver las cosas, o al menos eso parece, y podríamos debatir días enteros, pero es bueno saber tu punto de vista y que disintamos con respeto, que es la base de cualquier diálogo sano. 

Gracias por tus buenos deseos. Espero que vos también tengas un feliz Año. 

16 comentarios

  1. Con respecto a todo lo que decís sobre Ultraversal, más allá de la discusión sobre la utopía y tomo a Ultraversal, justamente, como parte de un proyecto no utópico pero sí soñado y realizado con los pies muy sobre la tierra. Diré de nosotros que por lo menos somos serios y honestos y no nos puede la baratura del amiguismo. Defendemos la buena literatura y no somos puristas como decís en tu comentario, sino que perseguimos un grado de excelencia que no debe, repito, no debe confundirse con el purismo o el esteticismo, sino con la vinculación efectiva con el idioma y su poder de transmisión.

    No todo el que piensa que es escritor lo es, porque escritor es un oficio como todos los oficios, en los que, como los plomeros, muchos no son más que chapuceros y otros se dedican solamente a hacer edificios como las Torres Petronas para después mudarse al penthouse.

    Yo creo que no alcanza con el talento solamente. Hay que pulirlo. Ejemplo práctico: con la madera se hace un mueble pero la madera sola por sí misma no es un mueble, ahora, podrás conseguir otros materiales para hacer el mueble, pero no se será de madera.
    ¿Se capta a lo que voy?

    El talento es la madera. Con la utopía pasa maso lo mismo. Sola no alcanza para nada si no hay una realidad sustentable que avale el sueño y lo ponga en movimiento y la realidad es lo que cimenta la construcción.

    La utopía no es una cosa poética. Diría que es bastante trágica en fondo y forma, porque si no hay forma de darle forma (valga la redunda) resulta amargante y descorazonadora, tal como la figura griega que la representa, que es un monstruo espantoso. Ejemplo: mi último viaje a Somalia con los Médicos sin Fronteras. Casi terminamos todos muertos y no pudimos remediar un cuerno de nada y eso que íbamos "a jugarnos la vida por la Humanidad". La vida tiene poca lírica, sinceramente y mucho de belleza horrorosa en la que solamente cabe el "manos a la obra" y un cachito de esperanza, que es mucho más positiva que la fulgurante utopía y mucho más práctica, justamente porque es practicable in situ mientras está discurriendo la vida.

    Existen los ideales como caballitos de batalla para hablar en las mesas de café, pero pocos conozco que se arremanguen a ponerlos en práctica, porque la práctica del ideal es una cosa durísima que choca permanentemente con las demás variables humanas, hasta que los ideales se pierden, mutan o sencillamente, se guardan entre los buenos recuerdos.

    A las personas les gusta soñar y creerse idealistas y maravillosas y solidarias y todas esas cosas buenas que andan por ahí, pero del dicho al hecho, está la vida en medio y tiene tanta tela para cortar, que termina dejándote desnudo.

    Shalom

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    1. Mi respuesta estará dividida en dos partes, porque escribí tanto que Blogger no la acepta. Dice que el mensaje "Debe contener como máximo 4.096 caracteres":

      Desde que se me ocurrió publicar éste artículo, tuve la intuición de que ibas a comentarlo. Quizá por el tema de Ultraversal. En principio iba a centrarme nada más que en la discusión; cuando quise referirme a la persona con la que la había tenido, es decir, Morgana, me di cuenta que no podía hacerlo sin mencionar al menos el foro, puesto que desconozco su nombre real y ella misma, en su perfil, se presenta como la “Fundadora de www.ultraversal.com”, sin más.

      Probablemente pudo haber sido un desliz de mi parte expresar que “quizá las personas que lo integran son algo puristas de la lengua” (nótese que puse un “quizá” por delante para no ser tan determinante), o por ahí una confusión, tal como decís, pero más una opinión de algún comentarista me dio esa impresión.

      Leer cosas como: “Ese verso está acentuado en séptima sílaba y debería estarlo en sexta, está mal”, así, tan radicalmente, más allá de lo que ese verso expresara, por nombrar uno de tantos ejemplos, me pareció que rayaba el purismo. Incluso, versos que un autor variaba debido a que los miembros de la comunidad lo sugerían, en su forma inicial, desde mi óptica de lector, expresaban una profundidad que una vez retocados se extraviaba. La mayoría de las veces los cambios sugeridos en el foro son prudentes y hasta necesarios, pero otras son bastante dudosos. Más allá de eso, cabe destacar que la decisión última de realizar cualquier alteración, siempre es del autor y, hasta lo que diviso, en el foro se brinda ayuda desinteresada, por amor a la literatura nomás (sé que así es).

      Tampoco podemos negar que de vez en cuando unos debaten con otros sin ponerse completamente de acuerdo, dependiendo de la flexibilidad de cada quien, porque nadie es dueño de la verdad, aunque a esta altura suene a frase hecha.

      Muchos dicen que los cien sonetos de amor de Pablo Neruda, en realidad no lo son. A mí, que me gusta escribirlos de la manera “correcta”, porque me siento cómodo en su estructura básica y a través de los años aprendí a desenvolverme en ella con relativa facilidad, en una de esas también debería fastidiarme y darme algún “derecho” de mostrarme a favor de la detracción. No obstante, creo que lo que en realidad les incomoda a esas personas es que se matan contando sílabas y localizando palabras consonantes, mientras Neruda despedazó toda norma y puso sus sonetos a la par de cualquiera que fuera tan “perfectito” como los nuestros, publicando un libro de cien, que para ellos representan cualquier cosa menos sonetos, que son, van a ser y serán más conocidos y reconocidos que muchos de los que se han escrito, se escriben y se escribirán. ¿Cómo no les va a patear?

      Creo que la literatura no siempre es seguir normas. Como dijimos cuando hablamos, las reglas se deben respetar cada vez que sea necesario, porque romperlas por capricho es de mediocres que no tienen la capacidad de aprenderlas. Pero cuando alguien las rompe conociéndolas, es otra la cuestión. Ya no es su incultura o antojo lo que lo mueve, como al señor Nicanor Parra, sino la necesidad de ir más allá de las fronteras y descubrir nuevas formas de hacer las cosas. Por más que nosotros nos empeñemos en defender la lengua casta y pura, ella va a tomar su propio curso a través de las generaciones. No releguemos que el lenguaje escrito tiene sus bases en el verbal. Si la forma de hablar se modifica, también lo hace todo lo que depende de ella.

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    2. Sé que esto me lo vas a discutir hasta después de muerto, pero para mí le das una jerarquía a la palabra “escritor”, que no la tiene. Realmente es una suma de letras con una vibración específica, como cualquier palabra. El escritor es una persona que escribe. Punto. Nada más. Después está el buen escritor, el mal escritor. El poeta es una persona que, eventualmente, escribe poesía; y tenemos al bueno, al malo, al patético, a Ricardo Arjona. El recolector de basura, hace su trabajo, y lo haga bien o mal, es el recolector de basura; el plomero, aunque te pinche un caño y te tire la casa abajo, es plomero; el albañil, aunque revoque la pared y cuando la veas de costado en la penumbra se asemeje a la General Paz, es a lo que se dedica; el pintor de cuadros, aunque haga arte abstracto y nadie entienda un pomo de lo que pinta, es pintor; el cantante, aunque no tenga voz, lo es de todos modos. Es una ilusión pensar que un escritor es el Genio de la Lámpara de Aladino. Por lo menos así lo veo yo. El día que aquí escribí: “Bitácora oficial del escritor”, pensé lo mismo que pienso ahora. Lo hice como referencia para los demás, en pos de que vislumbraran más o menos de qué iba la cosa. Dentro de mí, eso no me da ninguna importancia ni me la quita. No limito todo lo que soy a una sola cosa, como dentro de sí, nadie debería hacerlo. Hay que jugar el juego y es lo que intentamos. A veces necesitamos o creemos precisar ciertas etiquetas, pero en verdad no tienen importancia real. Los títulos, las medallas, los trofeos… todas cosas que no nos pertenecen; delirios que nos empeñamos en hacer que parezcan verdades. Eso les dice a los demás que “valemos algo”. ¿Yo puedo decirte a vos si sos o no escritor? No; puedo comentar mi parecer sobre si lo sos o no, nada más. ¿Vos podés decírmelo a mí? Tampoco, aunque probablemente, porque a veces pareciera que te sintieras con ese derecho, Gabriel. Así como ciertas editoriales se creen con esa facultad. A mí no me preocupa juzgar quién es o no escritor; me ocupa serlo, comunicarme y tratar de estar a la altura de las circunstancias. Si quiero ser mejor cada día, no es por ego o para ser aceptado en la comunidad, sino para que la comunicación sea posible. Si me expreso mal, no puedo hacerme entender. Aunque existen personas con una capacidad de comprensión muy limitada y eso ya escapa de las manos de cualquiera. No creo en una raza superior que pueda o deba juzgar que otra es inferior. Todo lo que decimos sólo son conjeturas. La verdad es que no sabemos nada. Desde el que más vivió hasta el que menos, en tiempo y forma. Y acá voy a darle un crédito a Morgana, que tal vez piense como vos, pero dijo: "¿Es menos poeta Bukowski que Neruda, Akhenazi que Bécquer?". Y si a la palabra "poeta" la sustituyésemos por "escritor" e hiciéramos la pregunta indefinida, contraponiendo tantos nombres como fuera posible... ¿qué pasaría? ¿Es menos escritor Cortázar que Borges, Gibrán que Nietzsche, Coelho que Kafka, Redfield que Grisham, Manfredi que Vargas Llosa, Sábato que Boccaccio, García Márquez que Bach, Chopra que Lin Yutang, Mansilla que López, Exupéry que Dumas, Meyer que Rowling, Tolkien que el tipo de la otra esquina que escribe cuentitos de dudosa calidad para niños de tres años, King que Cervantes, mi amiga Varino Pérez que Morgana…? Y así podríamos continuar, por los siglos de los siglos.

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    3. En tanto a la utopía, yo la separaría de la realidad a la que se enfrenta, en un intento por comprenderla. Por un lado tenemos la utopía, que es como un elemento de la naturaleza: es fuego, aunque se apague; es agua, aunque se evapore; es viento, aunque no sople; es tierra, aunque no sea firme. Para mí sí tiene mucho de poética: es poesía en estado puro. Por otra parte, la realidad a la que se enfrenta la utopía, que es donde verdaderamente palpa la verdad, la tragedia y la crudeza de la vida. Esa realidad es la que puede apagarla, evaporarla, aquietarla, removerla. Una utopía no es nada más que una utopía, aunque suene tan simplista; no se la debe mezclar ni confundir con el concepto de llevarla a cabo. Un motor es un motor aunque no esté andando; la cama no deja de ser la cama aunque yo esté levantado; el enchufe tiene electricidad aunque no la sienta a menos que toque los cables pelados. De ahí que la importancia de la utopía sea llevarla a la práctica, porque por sí sola no es nada más que lo que es, al igual que la inteligencia, el talento, el amor. Por todo lo mencionado es que estoy parcial y no totalmente de acuerdo con lo que dice Morgana, porque también creo que lo que mueve todas las cosas es la voluntad. Por mucha inteligencia o talento que tengamos, si no hacemos algo con ello, son como el árbol de madera que no es un mueble. Pero decir o dar a entender que la utopía es una cosa vacía, es como hacer referencia a que un técnico de fútbol no sirve para nada, porque no juega el partido. Sin embargo es un guía, un motivador para el equipo. Así es como el hombre se beneficia de la utopía (motivación) en conjunción con su racionalidad (guía) y/o intuición, que cumple ambos papeles.

      Saludos, Gabriel.


      Posdata: Finalmente fueron tres partes porque, como podrás observar, en dos no alcanzaba a enviarlo todo.

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    4. Tú eres verbolálico, tio, por no decir verborrágico. Te la pasas poniendo ejemplos pánfilos y te olvidas de lo fundamental y básico en poesía.
      No hay un sólo buen poeta, que no conozca al dedillo la técnica poética. Incluso los mejores versolibristas, lo son a partir del estudio de la técnica clásica. Eso que tú llamas purismo y no es tal, porque todas las vanguardias que merecen la pena utilizan sus recursos para potenciar el verbo.

      Neruda, querido, no era más purista porque no se entrenaba. Tenía fallos porque el oído no le funcionaba demasiado bien, pero se atenía a absolutamente todas las reglas poéticas conocidas y ni siquiera innovó al escribir sonetos en verso blanco, porque ya otros lo habían hecho antes que él.

      Por lo que he leído de tí, y te lo digo aquí de frente, igual que te lo hubiera dicho en Ultraversal si hubieras participado, en lugar de permanecer en retaguardia leyendo lo que otros escriben y discuten, tú de técnica poética no tienes la menor idea, así que todo lo que puedas hacer en poesía (no digo ya sonetos, que eso no sabes cómo se come)adolecerá de mediocridad, así seas un metafórico impactante, que tampoco.

      Y con respecto a prosa, te haces entender, pero hasta ahí, porque todavía estás en mantillas y no he leido nada tuyo que sea descollante en algún sentido.

      No te vendría mal una pasadita por Ultraversal, Jorge, seguro que iban a mutar muchos de los conceptos que tienes preconcebidos por pura y dura ignorancia.

      Saludos...

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    5. Tengo nombre: me llamo Jorge. Hasta lo que sé mi hermana no tuvo ninguna hija.

      Te daré la razón, Morgana: me hago entender, pero hasta ahí. De otra forma no se explica tu reacción. Se suponía que esto era una discusión limpia, un debate donde cada quien expresaba su parecer y no donde nos desacreditábamos los unos a los otros.
      Me parece que no te percataste de todo lo que escribiste en el estado de Google + y por dicho motivo me llamás “verbolático” por no decir “verborrágico”. Los que mencionás como “pánfilos”, son mis argumentos; la gente empieza a denigrarse cuando se le acaban. Para tu placer, esta vez no pondré ningún ejemplo, puesto que sería redundar: con enfrentarte a tu espejo basta.
      Si permanecí en “retaguardia” en Ultraversal, fue porque soy sensible a la crítica de mis obras y no quise exponerme en un foro donde iba a enfrentarme a gente tan descarnada como vos, que si no le decís: “Sí, señora”, de última se violenta al igual que algunos/as profesores/as que tuve en la escuela, por “pura y dura ignorancia”.

      Para recibir la crítica hay que ser humilde, claro, pero para efectuarla, también. En tus palaras se nota a la legua que carecés de esa condición. Te crees que sabés mucho, mucho más allá de lo que sabés o no que sabés. No hay muestra más grande de pequeñez y mediocridad que la descrita, y lamentablemente es más funesto que escribir obras insignificantes.

      Yo acá estoy para compartir y hacer algo tan humano como expresarme, en un intento por comunicarme en un mundo donde todos hablamos nuestro propio idioma; donde cada uno entiende lo que quiere o puede entender. Si vos estás para ser, creer o hacer creer que sos la mejor del mundo, selo, creelo y, si podés, hace que otros lo crean. Yo, por esta vez, paso.

      Mientras no modifiquemos nuestra mentalidad y actitud competitiva, claro que la utopía seguirá siendo nada más que una utopía. Esto sirve para entender mejor por qué pensás como pensás.

      Todo tu goce al leer un texto se debe a que su autor haya cumplido TU gran expectativa de perfección literaria, no a lo que escriba. Eso es secundario. ¿Narcisismo literario? ¿O literal?

      ¿Tanto te molesta la palabra “puristas”?. No sabía que esa palabrita tenía una connotación tan negativa y podía generar tanto revuelo. Vaya… ¡Debe ser por mi ignorancia! Lástima que no sea menos ignorante que vos, aunque ignoremos cosas distintas...

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  2. Con respecto a lo que decís del verso en 7ª o en 6ª y la radicalidad de tal o cual concepto, creo que no entendiste bien el asunto, porque no es radicalidad sino constructo. Si alguien está intentando hacer un buen endecasílabo que no sea de gaita gallega, se le explica el asunto, independientemente de que el autor tome o no las "herramientas del arte" que además son muchas y variadas y como en el cuento de Los tres chanchitos y el Lobo Feroz", cada uno hace la casa como le sale de los huevos. Algunas resisten, otras no resisten.

    Como Ultraversal es un Taller de Perfeccionamiento Literario, lo menos que se puede hacer con los que concurren a él gratuitamente, es acercarles todos los recursos que el idioma tiene para poder escribir. Ya depende del otro el tomarlos, no de Ultraversal. Pero por acercarlos, que no quede ¿no te parece? independientemente del uso que haga quién los recibe.
    Ya que entrás a Ultraversal, porque el desarrollo de tu respuesta hace de velada crítica y seguramente para sustentarla leés lo que se ofrece en el foro y también te nutrís de lo que el foro ofrece (acentos de 6ª incluídos) ¿por qué no se te ocurre participar o decir esto mismo ahí? Llevar el debate a donde el debate corresponde y no extraerlo de contexto para que se transforme en un hecho casi de palabra contra palabra, ya que no creo que mucha de la gente que lea este intercambio entienda o sepa de qué hablamos.
    O sea, estás criticando algo desde afuera, que, pese a estar inscripto en Ultraversal, nunca te vi criticar in situ ¿no?

    Con respecto a las reglas, me atengo a nuestra conversación. Una vez que conocés los materiales, estará en cada uno la forma que le da a la casa.
    Yo soy un absoluto rompedor de reglas porque las conozco y sé cuáles quiero y puedo romper y cuáles sería un absurdo romper.

    (Como me salió el cartelito de los 4096 caracteres, esto también va por entregas)

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  3. Y sobre lo de que el lenguaje escrito tiene su base en la oralidad, es algo que todos sabemos, como sabemos de la RAE va muy atrás en ese sentido, porque deja de lado las oralidades de este lado del mapa, que son tanto o más importantes que las de la propia España, ya que es en Latinoamérica donde el idioma cobra su verdadero dinamismo creador en cuánto a riqueza de creación espontánea de léxico.
    Así que nadie descubre la pólvora cuando dice eso. Es casi un dogma de fe.
    Y un escritor que no lo sabe, mejor que haga crochet o corra la maratón.

    Digamos que si un plomero te conecta el agua caliente al depósito del baño o no te sale agua del lavabo o se te inunda la cocina cada vez que llenás la bacha, no lo llamás más.

    Lo mismo si un pintor te deja toda la pared lengüeteada en vez de pintada o si el albañil que te hizo el cuartito de las herramientas no previó que se metía en el terreno del vecino cuando construía la pared en falsa escuadra porque no sabía como escuadrar la pared.

    No me valen tus ejemplos. Los chapuceros no son oficiales, son chapuceros. Así que no voy a discutir lo de escritor ni de vivo ni de muerto, porque yo lo tengo clarísimo.

    Y no comparo escrituras entre la gente que nombraste ni hago juicios de valor sobre ellos. A lo sumo digo: me gusta o no me gusta tal o cual.

    Mi punto iba en otra dirección que se ve que no interpretaste.

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  4. Y sí, me siento en el derecho de decirle a otro que le falta maduración para ser un buen escritor, porque para algo sirven los aprendizajes y los logros. Y honro el arte que elegí y no me gusta verlo prostituído. Así que sí, no solamente tengo el derecho de hacerlo sino que además, me lo arrogo.

    Yo no soy un simplista al que todo le da igual y emparejo para abajo. Como amo la literatura, tengo y me impongo la obligación de emparejar para arriba la cosa. Las mediocridades no me resultan placenteras, Jorge.

    O sea, yo no pongo sobre la mesa ni mis premios ni mis logros ni mis ventas ni mis críticas favorables hechas por críticos reconocidos cada vez que abro la boca. De hecho vos no sabés nada de mí, porque son cosas que no pongo en ninguna balanza que no sea la mía.
    Lo que pongo en todas las balanzas, es solamente el amor que tengo por mi oficio y por eso intento transmitir lo mucho o poco que sé y por eso no creo en el tema de todo es igual así que emparejemos para abajo que de noche todos los gatos son pardos.

    Creo que con la literatura no se trafica y no es un bien de cambio. Pero sin mis ideas, Jorge y te aseguro que comí de la literatura y pude comer el resto de mi vida pero eso no me satisfizo, porque yo no soy un mercader que se pueda someter a los circuitos comerciales para jugar a ser importante.

    Lo importante es comunicar, no hacer el culto del ego de uno. En eso Ducharmé y yo somos hermanos.

    Y bueno, tu pensamiento sobre la utopía me parece una utopía, y como cada quién es dueño de las suyas, sobre eso no voy a discutir.

    Lehitraot

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    1. Si el foro estuviese abierto a toda la comunidad, cualquiera podría entender el intercambio. Pero como es sectario, si ustedes no lo aceptan, se quedará nada más que con nuestras opiniones. Cuando quise inscribirme en el foro con un pseudónimo que utilizo hasta con las personas que me conocen en persona, me rechazaron. Sin embargo su administradora principal no utiliza el nombre real desde el vamos. Una incongruencia más, por el motivo que fuere.

      No participé en el foro por lo que le respondí a Morgana hace unos instantes. Además ustedes siempre tienen razón. Podemos discutir hasta la próxima reencarnación.

      Lo que llamás “crítica” no es más que un comentario para que la gente sepa mi opinión sobre una de las tantas caras del foro. ¿Desde cuándo para opinar sobre la Masonería, tengo que ser Masón o para opinar sobre los extraterrestres tengo que haber venido del espacio? También dije otras cosas, pero con Morgana sólo se enfocan en una oración que contiene una palabra que les contraría. Es mi opinión, no hagan tanta historia ni se alarmen tanto. Ya del purismo pasamos al sensacionalismo.

      ¿No leíste el comentario de Morgana? Ni deberían discutir con alguien sobre el que tienen esa opinión, porque no supongo ninguna amenaza para nadie. No me lee tanta gente, quédense tranquilos. Está a la vista. Y si lo que dice ella es cierto, probablemente no llegue muy lejos y dentro de un siglo la gente todavía lea y hable de “X”, alias “Morgana de Palacios” y Gavrí Akhenazi. Si sobrevive alguno de mis textos y alguien lo encuentra, cuando comente sobre Aussel le preguntarán: “Quién es ese, ¿el guitarrista?”.

      Y volviendo a las reglas, me pregunto ahora, ¿quién las inventó? Respuesta tan obvia como haber expresado que el lenguaje escrito está basado en el verbal. Y tan necesario recordar porque a veces se nos olvida. Seguir las reglas o romperlas no dice si sos bueno o malo. Dice nada más que las seguís o las rompés. Lo que nos hace buenos o malos son las personas, no lo que hacemos. ¿Nunca te gustó una canción de alguien que canta como un perro? Cuando eso me sucede pienso que no importa un carajo que tan bueno o malo sea algo mientras me llegue al corazón. Son cosas que están más allá del bien y del mal…

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  5. Anónimo5.1.13

    Por Dios... Que relajo!!!

    Jorge, no pierdas mas tiempo dando explicaciones.Los verdaderos «Poetas», escritores de nombre, están en los libros; no discutiendo pavadas en un blog.

    Me encanta como escribes, con eso me quedo ;)

    Besos

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    1. jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

      respirando entre palabras, dice doña Tensa.

      Qué manera de argumentar, qué brillante retórica.

      Luego, y no me cabe la menor duda, se llamarán a sí mismas escritoras o poetas.

      Para mear y no echar gota.

      Mon Dieu..

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    2. Por Dios... Que relajo!!!

      Jorge, no pierdas mas tiempo dando explicaciones.Los verdaderos «Poetas», escritores de nombre, están en los libros; no discutiendo pavadas en un blog.

      Me encanta como escribes, con eso me quedo ;)

      Besos



      Respirando entre palabras ¿perfil de blogger?

      Información sobre mí

      Sector Internet

      Profesión Mancha papeles, devoradora de mouse.

      Ubicación Islas Georgia del Sur y Sandwich del Sur

      Introducción Chueca, bizcocha, 1.20cm, 99.5 kg, cintura de pollo, muy morocha y con un corazón enorme... como mis caderas ;)

      Intereses Leer y escribir.

      Películas favoritas Las trenzas del pelado. Pateando calefones.

      Música favorita El sapo PEPE.

      Libros favoritos Soy de la generación que no lee libros(si alguien conocid@ dijo esta burrada, es pura coincidencia)

      La última frase una delicia que pega perfectamente con el comentario que hacés, linda.

      Realmente tu coherencia me desarma. Juaaaaaaaaaaaaaaaaaasssssss

      Lehit

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    3. Gracias por tu comentario, pero me parece que esta discusión se desbocó. Lo que era más que nada una exposición de pensamientos contrapuestos, transmutó en comentarios de desaprobación. No supuse que eso fuera a suceder. De hecho incluí enlaces hacia el estado donde se originó la discusión, el foro, el blog de Morgana… para que los lectores no se quedaran sólo con la subjetividad de mi opinión.

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  6. Anónimo5.1.13

    Jajajajajajajajajaja pero chicos... Que ULTRAVIOLENTOS son...

    Jajjajajajjaja

    Besos para los dos, Poetas...

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    1. Mirá, yo creo que Jorge estaba tratando de mantener un debate serio y en eso creo que lo secundé. Creo que planteamos un debate respetuoso dentro de nuestros puntos de vista, como deben ser todos los debates entre personas que buscan un enriquecimiento a partir de posiciones que pueden ser distintas o distantes, pero desde las que se puede arribar a algunos puntos comunes.

      Supongo que te aburriste en la mitad y de ahí viene tu comentario de ¡Qué relajo!

      O sea, podrías haber intervenido enriqueciendo si era tu interés u opinando, no con la ligereza tonta con la que lo hiciste, ya que un debate como el que estábamos llevando a cabo no es propicio para ese tipo de facilidades. Primero, porque no sabés con quién tratás del otro lado o sea, por malos modales que no quede, así que no podés saber si el tipo que está hablando con Jorge publicó o no publicó y tu ignorancia llega hasta tal punto, que decís poeta, cuando por ejemplo, yo soy novelista.

      Pero bueno, el beso te lo acepto, porque los besos interneteros de las minas siempre vienen bien. Son coleccionables, como las tonterías, porque se dan sin ton ni son y porque sí, casi como un comentario que no aporta nada a lo que aquí se estaba debatiendo y que yo pensé que se incluía en la parte seria de la cosa, tal como Jorge lo planteó en su posteo de cabecera.

      El segundo comentario ayuda menos. Es obvio que no tenés nada que decir, porque lo mío es una broma y ni una broma encajás bien. Qué puedo pretender de un debate ¿no?

      Mea culpa

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