Tanka VI


No beberán
mis ojos de la verde
copa del árbol:
se llenó de champanes
que ha de catar el viento.

2 comentarios

  1. Siempre se adelanta, el viento. Es así, prepotente. En fin...
    Un gran descubrimiento, tu blog. Un abrazo.

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    1. Gracias por tu comentario, Amando. Me alegra que consideres un gran descubrimiento haber llegado hasta mi blog.

      Otro abrazo.

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