«¿Cuál es el primer deber
del hombre?
La respuesta es
muy breve:
ser uno mismo».

Henrik Johan Ibsen

Tus ojos cósmicos


¿Dónde están los luceros de tu cara,
plenilunio alumbrando por las noches,
como azules los faros de los coches,
despejando el sendero con luz clara?

¿Dónde están tus parlantes de voz rara
pronunciando silencios sin reproches,
como ecos de sonidos que con broches
declaran que lo oscuro ya se aclara?

Dos gotas de cristal profundizadas
saciando la sed de conocimientos
sabios, de todas las demás miradas.

Luciérnagas, volando por momentos…
Tan mágicos cual hadas elevadas,
tan firmes como torres o cimientos.

J. A. A.
03/01/09