Siempre hay uno

Siempre hay uno que friega las letrinas
con el agua que escurre de su frente,
mientras todos lo dejan todo en ruinas
y se van a una fiesta diferente.

Siempre hay uno que amasa las harinas
que no quiere amasar ninguna gente:
un alguien que detrás de las cortinas
actúa su papel de transparente.

Y también siempre hay uno que lo observa,
con el mentón pegado sobre el hombro,
creyéndose heredero de Minerva.

Y a ese siempre hay uno que en su asombro
le dice: sólo es sabio quien conserva
la humildad de cargar con el escombro.

Soy

Soy humano, alienígena y difunto.
Soy alma, mente, esencia y envoltura.
Soy karma, dharma, arbitrio, dictadura,
espacio, recta, plano y sólo un punto.

Soy silencio, monodia y contrapunto.
Soy puerta, aldaba, llave y cerradura.
Soy suelo, altura, abismo, sepultura,
infierno, cielo, tierra y su conjunto.

Soy lo más parecido a todo y nada,
porque soy y no soy algo de eso:
me hago y me deshago en tu mirada

según el vacuo credo que profeso,
y no es más que una tenue pincelada
del cuadro que retrata mi proceso.

02.06.13